
sábado, 9 de mayo de 2009
Reflexiones del compañero Fidel
Otra vez la podrida OEA
La agencia cablegráfica alemana DPA divulgó ayer que la CIDH de la OEA aprobó un informe, señalando que Cuba "siguió transgrediendo" los derechos fundamentales al mantener las "restricciones" a los derechos políticos y civiles de la población, a la par que continuó siendo el "único" país de la región donde no hay libertad de expresión alguna.
¿Es que en esa podrida institución existe una CIDH? Sí, existe, me respondo. ¿Y cuál es su misión? Juzgar la situación de los derechos humanos en los países miembros de la OEA. ¿Estados Unidos es miembro de esa institución? Sí, uno de sus más honorables miembros. ¿Ha condenado alguna vez al Gobierno de Estados Unidos? No, jamás. ¿Ni siquiera los crímenes de genocidio cometidos por Bush, que han costado la vida a millones de personas? No, ¡nunca!, cómo va a cometer esa injusticia. ¿Ni siquiera las torturas de la Base de Guantánamo? Que nosotros sepamos, ni una palabra.
Conseguimos por Internet copia del acuerdo contra Cuba. Basura pura. Se dedica a la chismografía contrarrevolucionaria. Es largo, al estilo de los del Departamento de Estado, paradigma político y jefe de la OEA. ¡Con cuánta razón Roa la llamó Ministerio de Colonias yanki!
Cabe preguntarle a esa desvergonzada institución que si nosotros fuimos expulsados de la OEA por proclamar nuestras convicciones y no somos miembros de esa institución, ¿qué derecho tiene a juzgarnos? ¿Haría lo mismo la OEA con la República Popular China, Vietnam y otros países que proclamaron como Cuba su adhesión a los principios marxistas-leninistas?
La OEA debiera saber que hace rato no formamos parte de esa iglesia, ni compartimos su catecismo. Partimos de posiciones diferentes. Si hablamos de libertad de expresión, debemos recordarle que en nuestro país no se reconoce la propiedad privada sobre los medios de comunicación. Fueron siempre los propietarios de estos los que determinaron qué se escribía y quiénes escribían, qué se transmitía o no, qué se exhibía o no. Los analfabetos y semianalfabetos no pueden hacerlo, y durante cientos de años, en tanto reinó el colonialismo y se desarrolló el sistema capitalista desde que fue inventada la imprenta, las cuatro quintas partes de la población no sabían leer ni escribir, ni existía la educación gratuita y pública.
Los modernos medios de comunicación lo han transformado todo. Hoy solo a través de gigantescas inversiones se puede disponer de los centros que divulgan las noticias por todo el planeta y solo quienes los manejan deciden qué se divulga y cómo se divulga, qué se publica y cómo se publica.
Son evidentes los esfuerzos que realiza el Pentágono para monopolizar la información y las redes de Internet. A nuestro propio país se le bloquea el acceso a esas fuentes. Sería mejor que la CIDH diera cuenta al mundo de los recursos que gasta su burocracia en tonterías, en vez de analizar estas realidades e informar a los países de América Latina de los gravísimos peligros que amenazan la libertad de expresión de todos los pueblos del planeta.
Para cuestionar el papel de Cuba en ese terreno, tendría que empezar a reconocer, sin ambages, que esta ha sido la nación que más ha hecho por la educación, la ciencia y la cultura, entre todos los pueblos del planeta, y su ejemplo es seguido hoy por otros gobiernos revolucionarios y progresistas. Si tienen duda alguna, pueden preguntárselo a Naciones Unidas.
En este hemisferio los pobres jamás tuvieron libertad de expresión, porque nunca recibieron la educación de calidad y los conocimientos eran reservados únicamente para las élites privilegiadas y burguesas. No culpen ahora a Venezuela, que tanto ha hecho por la educación después de la Revolución Boliva-riana, ni a la República de Haití, abatida por la pobreza, las enfermedades y catástrofes naturales, cual si esas fuesen las condiciones ideales para la libertad de expresión que proclama la OEA. Hagan lo que hace Cuba: ayuden primero a formar masivamente personal de salud de calidad, envíen médicos revolucionarios a los más apartados rincones del país, que contribuyan en primer lugar a preservar la vida, transmítanles programas y experiencias de educación; exijan que las instituciones financieras del mundo desarrollado y rico envíen recursos para construir escuelas, formar maestros, producir medicamentos, desarrollar su agricultura y su industria, y después hablen de los derechos del hombre.
Fidel Castro Ruz
Mayo 8 de 200912 y 14 p.m.
lunes, 4 de mayo de 2009
La Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), envió una carta al Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, solicitándole “considere pertinente tome conocimiento del recurso presentado por la defensa a favor de GERARDO HERNÁNDEZ NORDELO, RAMON LABAÑINO SALAZAR, ANTONIO GUERRERO RODRIGUEZ, FERNANDO GONZALEZ LLORT Y RENE GONZALEZ SEHWERERT, por entender que el proceso que se ha seguido contra ellos ha contrariado los principios constitucionales contenidos en las Enmiendas V, VI, VIII y XVI de vuestra Carta Magna, como los arts. 26 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre; 5, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos; 5 y 8 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y 9, 10 Y 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.”
La CTA basa su pedido en “las doce solicitudes de Amicus curiae presentadas ante la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos en apoyo a la petición presentada por la defensa de Antonio Guerrero, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, René González y Fernando González, el pasado 30 de enero para que reexaminen el caso.” En su carta mencionan que “dicha cantidad constituye un hecho sin precedentes ya que representa el mayor número de amicus que se haya presentado ante la Corte Suprema de Estados Unidos para la revisión de un proceso penal.
También resaltan que “otras de las solicitudes fueron presentadas a nombre de numerosas asociaciones de abogados y de derechos humanos de diferentes países, personalidades internacionales y organizaciones legales y académicas de Estados Unidos.”
La carta concluye solicitándole al Presidente norteamericano que “teniendo en cuenta el magno respaldo internacional al recurso planteado por la Defensa ante la Suprema Corte de Justicia y la demostrada acción contra el terrorismo desarrollada por los cinco cubanos injustamente encarcelados y cuyos procesos judiciales están absolutamente viciados de nulidad, comprometa su accionar a favor de las nulidades de las condenas y su inmediata libertad.
Tomado de antiterroristas.cu 4/mayo/09
El jueves 30 de abril fue infortunado para Estados Unidos. Se le ocurrió ese día incluir a Cuba una vez más en la lista de países terroristas. Comprometidos como están con sus propios crímenes y mentiras, tal vez el propio Obama no podía deshacerse de ese enredo. Un hombre cuyo talento nadie niega, tiene que sentirse avergonzado de ese culto a las mentiras del imperio. Cincuenta años de terrorismo contra nuestra Patria salen a la luz en un instante.
¿Qué explicarles a los que conocen del hecho atroz de la voladura de un avión en pleno vuelo, con los pasajeros y la tripulación, de la participación de Estados Unidos en los hechos, del reclutamiento de Orlando Bosch y Posada Carriles, y del suministro de explosivos, fondos y la complicidad de los órganos de inteligencia y las autoridades de ese país? ¿Cómo explicar la campaña de terror que precedió y prosiguió a la invasión mercenaria de Girón, los ataques a nuestras costas, pueblos, naves de transporte y pesca, las acciones terroristas dentro y fuera de Estados Unidos? ¿Cómo explicar los cientos de planes frustrados de atentados contra la vida de dirigentes cubanos? ¿Qué decir de la introducción de virus como el del dengue hemorrágico, y la fiebre porcina que genéticamente ni siquiera existía en el hemisferio? No hago sino mencionar algunos de los actos de terror en que incurrió Estados Unidos, los cuales constan en los propios documentos desclasificados. ¿No le producen vergüenza estos hechos a la actual administración?
Sería interminable la lista de actividades repugnantes que podría enumerar.
A solicitud nuestra, Bruno Rodríguez, Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, me envió las palabras textuales de la pregunta que le hizo un reportero de la France-Presse el 30 de abril y su contundente respuesta.
Rigoberto Díaz, de AFP: "Coincidiendo con los momentos finales de esta reunión y también sobre un tema que ha sido tratado en este evento, el Gobierno de Estados Unidos ha vuelto a incluir a Cuba en la lista de países que fomentan el terrorismo, junto con Sudán, Irán y Siria. Me gustaría tener su criterio sobre esto."
Respuesta de Bruno:
"Nosotros no reconocemos ninguna autoridad política ni moral al Gobierno de EE.UU. para hacer lista alguna, en ningún tema, ni para ‘certificar’ buenas o malas conductas.
"El Gobierno de Bush fue ‘certificado’ por la opinión pública mundial como un gobierno violador del derecho internacional, agresivo, guerrerista, como un gobierno que tortura, como un gobierno responsable de ejecuciones extrajudiciales.
"Bush ha sido el único Presidente que se ha jactado en público, en el Congreso norteamericano, de haber realizado ejecuciones extrajudiciales, un gobierno que secuestró personas y las trasladó de manera ilegal, que creó cárceles secretas, que nadie sabe si todavía se mantienen, que creó un campo de concentración donde se tortura en la porción de territorio que usurpa a la República de Cuba.
"En materia de terrorismo, el Gobierno de los EE.UU. históricamente ha tenido un largo expediente de acciones de terrorismo de Estado, no sólo contra Cuba.
"En Estados Unidos se pasean libres Orlando Bosch y Posada Carriles, responsables de numerosos actos terroristas, incluida la voladura de un avión civil cubano en pleno vuelo. No se responde la solicitud de extradición de Venezuela con relación a Posada Carriles, a quien se juzga por cargos diversos, pero no como un connotado terrorista internacional.
"El Gobierno de Estados Unidos realizó un proceso amañado contra los cinco jóvenes luchadores antiterroristas cubanos que hoy permanecen como presos políticos en sus cárceles.
"El Gobierno de Estados Unidos ampara actos de terrorismo de Estado, cometidos por Israel, contra el pueblo palestino y los pueblos árabes. Guardó silencio ante los crímenes ocurridos en la Franja de Gaza.
"De manera que a Estados Unidos no habría que reconocerle la menor autoridad moral y yo, francamente, creo que nadie hace caso ni lee esos documentos, entre otras cosas, porque su autor es un delincuente internacional en muchos de los temas que critica.
"La posición de Cuba contra toda manifestación y forma de terrorismo, dondequiera que se cometa, contra cualquier Estado que se cometa, en cualquier forma que se realice, con cualquier propósito que se proclame, es clara y consistente con su actuación.
"Cuba ha sido víctima del terrorismo por muchos años y tiene una hoja de servicios totalmente limpia en esta materia. Jamás el territorio cubano se ha utilizado para organizar, financiar o ejecutar actos terroristas contra los Estados Unidos de América. El Departamento de Estado, que emite esos informes, no podría decir lo mismo."
Esta declaración, emitida en la reunión de cancilleres del Movimiento de Países No Alineados, no es todavía muy conocida por la población, que ha recibido en estos días abundantes noticias de todo tipo. Si el Departamento de Estado desea discutir con Bruno, existen suficientes elementos de juicio para sepultarlo con sus propias mentiras.
Fidel Castro Ruz
sábado, 2 de mayo de 2009
(Tomado de CubaDebate)
Ayer conversé largamente con Miguel de Escoto, Presidente pro témpore de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Antes lo había escuchado cuando habló en la reunión del ALBA en Cumaná, el 17 de abril.
Me admiró su importante pronunciamiento. Lo conocía desde que triunfó la Revolución en Nicaragua y Daniel Ortega lo designó Ministro de Relaciones Exteriores, cargo en que se mantuvo hasta que la guerra sucia de Reagan, los miles de jóvenes sandinistas que en ella murieron y el daño económico ocasionado, condujeron a la victoria de la contrarrevolución en Nicaragua.
Otras cosas de gran interés afirmó en su discurso, que no enumero para evitar extenderme demasiado.
...habrá que darlo todosi fuere necesariohasta la sombray nunca será suficiente.
Susana LeeSusan.ll@granma.cip.cu
El desfile de más de medio millón de capitalinos colmó ayer de alegría y colorido, de combatividad y patriotismo, la histórica Plaza de la Revolución José Martí, en representación de todo el pueblo que simultáneamente protagonizaba marchas y actos similares en las cabeceras provinciales y municipales, para celebrar el Día Internacional de los Trabajadores.
El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estados y de Ministros, presidió el acto central nacional de este Primero de Mayo en el año de los aniversarios 50 de la Revolución y 70 de la creación de la CTC, junto a Salvador Valdés Mesa, miembro del Buró Político y secretario general de la CTC, y otros dirigentes del Partido, del Estado, del Gobierno y las organizaciones de masas.
Presenciaron la multitudinaria manifestación, como invitados especiales, Miguel D¢ Escoto, presidente del actual periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU, así como cancilleres y otros participantes en la recién finalizada Reunión Ministerial del Buró de Coordinación del Movimiento de Países No Alineados; y George Mavrikos, secretario general de la Federación Sindical Mundial, quien encabeza la relación de más de 2 000 dirigentes sindicales y de movimientos sociales y de solidaridad con Cuba, procedentes de 80 países.
En 16 apretados, multicolores y masivos bloques, que iniciaron jubilosos por vez primera los trabajadores de la educación y la salud, y cerraron las jóvenes generaciones estudiantiles, movilizadas por la UJC, se realizó el desfile que, iniciado al filo de las 8 de la mañana y por espacio de dos horas, hizo vibrar mentes y corazones. Fue inequívoco exponente del respaldo de nuestro pueblo trabajador, a su Revolución y a su Partido, el más hermoso y simbólico regalo en los tiempos complejos que atravesamos a sus fundadores encabezados por Fidel y Raúl.
Mañana es el Día Internacional de los Trabajadores
Carlos Marx convocó a la unión: "Proletarios de todos los países, uníos", aunque muchos pobres no eran proletarios. Lenin, más amplio todavía, llamó también a los campesinos y a los pueblos colonizados a luchar unidos bajo la dirección del proletariado.
La fecha de la celebración se escogió como homenaje a los mártires de Chicago cuando el 1ro. de Mayo de 1886 iniciaron una huelga, en un país capitalista cuya masa trabajadora sufría el desempleo y otras calamidades asociadas a las crisis económicas, inseparables del sistema. Sus derechos no se reconocían y los sindicatos eran vistos por la burguesía cual si fuesen organizaciones terroristas enemigas del pueblo de Estados Unidos.
Los capitalistas acudieron posteriormente a sus mejores armas: la división y el economicismo para desmontar la lucha revolucionaria. El movimiento obrero se dividió y las demandas sindicales, para muchos en medio de la pobreza reinante, eran el objetivo principal, más que el cambio de la sociedad.
Estados Unidos se convirtió en el país capitalista con mayores diferencias entre los ingresos de los ricos y los pobres. A la sombra de su hegemonía, América Latina se convirtió, a su vez, en el área del Tercer Mundo donde las desigualdades entre ricos y pobres eran más profundas. Los ricos disfrutaban de niveles de vida, comparables con los de las burguesías de los países desarrollados de Europa. La noción de Patria había desaparecido en las capas más ricas de la población.
Era inevitable el choque de la gran potencia del Norte y la Revolución Cubana. La heroica resistencia del pueblo de nuestro pequeño país fue subestimada.
Hoy están dispuestos a perdonarnos si nos resignáramos a volver al redil cual esclavos que, después de conocer la libertad, aceptaran de nuevo el látigo y el yugo.
Hoy el planeta se debate entre crisis económicas, pandemias, cambios climáticos, peligros de guerras y otros problemas concurrentes. La tarea política se vuelve más compleja, y existen todavía los que se hacen ilusiones de que los pueblos pueden ser manejados como títeres.
No puede decirse todavía la última palabra sobre la evolución futura de la actual administración norteamericana. Hay elementos nuevos, tanto de carácter objetivo como subjetivo. Estudiamos y observamos cuidadosamente cada uno de sus pasos. No somos incendiarios como algunos imaginan, pero tampoco tontos que se dejan engañar fácilmente por los que creen que lo único importante en el mundo son las leyes del mercado y el sistema capitalista de producción. Estamos todos en el deber de luchar por la paz; no existe otra alternativa. Jamás, sin embargo, el adversario debe hacerse la ilusión de que Cuba se rinda.
Esperamos que cada Primero de Mayo miles de hombres y mujeres de todos los rincones del planeta compartan con nosotros el Día Internacional de los Trabajadores, que durante 50 años hemos venido celebrando. No en vano, mucho antes del Primero de Enero de 1959 habíamos proclamado que nuestra Revolución sería la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes. Los éxitos de nuestra Patria en las esferas de la educación, la salud, la ciencia, la cultura y otras ramas, y en especial la fuerza y la unidad del pueblo, lo están demostrando, a pesar del bloqueo despiadado.