domingo, 24 de mayo de 2009

Exigen a EE.UU.
eliminar cargos contra los Cinco

Lianet Arias Sosa

Delegados del II Encuentro Juvenil Internacional de Solidaridad con los Cinco Héroes exigieron este martes al gobierno de Estados Unidos y a su presidente, Barack Obama, eliminar todos los cargos por los cuales se acusan y mantienen encarcelados a esos luchadores antiterroristas.

En la declaración final del evento, demandaron igualmente el cese inmediato de las sistemáticas y reiteradas violaciones de los derechos humanos que cometen contra los Cinco cubanos y sus familiares.

Pidieron, además, la desactivación de los grupos y organizaciones terroristas que radican en territorio estadounidense y que tribunales de esa nación juzguen a Luis Posada Carriles o se disponga su inmediata extradición a Venezuela.

Los participantes concertaron un plan de acciones que incluye divulgar y actualizar el caso para desmontar las campañas tergiversadoras; crear redes de distribución de información que abarque universidades, centros estudiantiles y otros sectores juveniles sobre el caso de los Cinco; promover talleres, seminarios y foros de discusión en cualquier escenario posible; así como contactar con corresponsalías y medios de prensa norteamericanos.

Coincidieron también en promover la inclusión del tema en eventos juveniles nacionales, regionales e internacionales; intensificar el envío de cartas de protesta ante la representación estadounidense en cada país; y establecer contactos personalizados con organizaciones juveniles norteamericanas que puedan divulgar el caso o influir en la opinión pública.

En la clausura, que tuvo por sede el Centro de Convenciones de Cojímar, participaron además Jorge Martí, jefe del departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido, familiares de los Cinco y dirigentes del Comité Nacional de la UJC y de las organizaciones estudiantiles cubanas.

Anteriormente, y como parte del evento, fue presentado en el capitalino Monte de las Banderas el Tribunal Juvenil contra el Terrorismo, que condenó al gobierno norteamericano como máximo exponente de ese flagelo, debido a su política criminal, que ha segado la vida de miles de personas en el planeta.

Tomado de Miami5

miércoles, 20 de mayo de 2009

ENTREVISTA POR TELÉFONO CON GERARDO
DESDE LA PRISIÓN EN EEUU

por Saul Landau

“Esa isla pequeña que esta a 90 millas tiene el derecho de elegir su propio destino”

Saul Landau: ¿Usted habló con los fiscales?

Gerardo Hernández: No, todo se realiza a través de los abogados. Al principio tuve una conversación con el abogado (abogado de oficio). El nos plantea la posibilidad de cooperar con la investigación, que cooperara con el gobierno. No sé si eso fue una idea de la fiscalía a través de él. Yo le dije que si el aspiraba a seguir siendo mi abogado que ese era un tema que no debíamos tocar nunca más y él no volvió a hablarme de eso. Pero más adelante sí hubo los llamados “plea agreements” que se ofrecieron para que uno se declarara culpable y cooperara. En nuestros casos todo fue rechazado. Pero no tuvimos contacto directo con la fiscalía.

Landau: ¿Y nunca se le ocurrió traicionar para escapar de la pesadilla que nos cuenta?

Hernández: Mire, ya son más de 10 años que llevamos en la prisión. Muchas personas que conocen el caso me dicen: “Cuba debe haberte pagado mucho dinero para que hicieras esto” Yo siempre me río y digo: “Si lo hubiera hecho por dinero, no estaría aquí.” Porque cuando uno trabaja por dinero, lo hace para el que pague mejor. Y Cuba jamás en la vida podría pagar lo que puede pagar este país. Si hubiera aceptado la oferta de ellos, me hubiera ahorrado 10 años de mi vida en prisión sin ver a mi esposa. Muchas personas no entienden eso, personas que se han criado con la idea de que el dinero es todo en la vida.

La idea de traicionar nunca me pasó por la mente. Es tan obvio que hasta me cuesta trabajo explicarlo. Pero sería traicionar no solo a mi mismo como persona, como revolucionario, sino sería traicionar a un país completo, a mi familia. Sería traicionar a todos los cubanos que en ciento y tantos años de revolución, desde 1868, han muerto, han dado sus vidas porque ese país sea libre, sea independiente y conserve su soberanía. Yo estaba bien claro desde el primer momento que lo que yo hacía no estaba mal hecho. Me apena haber violado algunas leyes, pero fue por lograr un bien mayor y por absoluta necesidad. Así que no tengo nada de qué arrepentirme.

Landau: Una de las acusaciones contra usted es de conspiración para espiar. ¿Que evidencia tenía el gobierno norteamericano contra usted?

Hernández: Ninguna. A mí me acusan de haber supervisado a otras personas que tenían algo que ver con eso (operaciones de acopiar información). Por ejemplo, el caso de Antonio (Guerrero, uno de los 5). Antonio fue a una oficina (de empleo) en Cayo Hueso, donde el residía, a buscar trabajo.

En esa oficina la muchacha le ofreció trabajo como plomero en la base naval de Cayo Hueso. Y él aceptó. Él no fue a buscar ese trabajo. La muchacha fue la que se lo ofreció. Nosotros llevamos al juicio a esa trabajadora del lugar de empleo (como testigo). Y ella testificó que hubo que insistirle a él para que tomara ese trabajo. Una vez que él estuvo trabajando allí, nosotros informamos a Cuba. Cuba dice: “Nosotros sabemos que cuando Estados Unidos va a invadir a otro país (sucedió con Haití, ha sucedido antes) en esa base puede haber un incremento de los medios militares.” Por ejemplo: “Normalmente en esa base debe de haber, digamos 12 aviones. Si un día tú ves que hay 25, mándalo a decir para acá, porque hay algo raro.”

Era una medida meramente defensiva. Cuba quería saber si había un movimiento extraordinario en ese lugar. Recuerde que esa es la base que está más cerca de Miami, donde esta gente (los exiliados extremistas) tiene tanta influencia. El sueño de esa gente es que el ejército norteamericano les limpie Cuba de revolucionarios para ellos volver allá. Así que Cuba siempre ha tenido esa preocupación. De vez en cuando Antonio decía: “La situación en la base no está normal, hay tantos aviones, llegaron tantos, se fueron tantos.” Obviamente eso es información militar. Pero según las leyes de este país, eso no es espionaje. Porque cualquiera que maneja por el US-1 (carretera en el Sur de la Florida) puede ver cuántos aviones hay allí. Esa es información pública. Y hay muchos precedentes en la jurisprudencia de este país que dice que eso no es espionaje.

La fiscalía dijo: “Tiene razón, eso no es espionaje. Es conspiración para cometer espionaje.” Porque un día Antonio iba querer tener una autorización, iba querer otro cargo con información secreta. A lo largo de todos esos años (1993-1998) nunca ocurrió. Pero ellos especulan que pudo haber ocurrido. Entonces distorsionaron ese cargo y lo declararon culpable. Posiblemente sea el único caso en Estados Unidos de alguien declarado culpable de conspiración para cometer espionaje sin que exista ninguna información secreta.

Landau: ¿Y la idea de que usted sabía que Hermanos de Rescate iban a volar ese día? ¿Usted sabía que la Fuerza Aérea cubana iba a atacarlos, y que iba a atacarlos sobre aguas internacionales?

Hernández: Esa es la otra acusación. Al principio, si uno preguntaba a los fiscales, “¿Que fue lo que hizo él (Gerardo) para que eso ocurriera?” Ellos decían: “El mandó el plan de vuelo.” Después quedó demostrado que yo no mandé el plan de vuelo. El plan de vuelo lo mandó la FAA (Administración Federal de Aviación). Pero además, ¿qué plan de vuelo? Basulto había dado una conferencia de prensa diciendo que iban a volar el 24 de febrero.

Hasta nuestros propios abogados se han equivocado y han dicho, “Cuando mandaste información relacionada con el vuelo…” No, nada de eso. No hay absolutamente ninguna evidencia de que yo haya mandado información relacionada con el vuelo. Ellos lo mencionan así, con descuido, porque aún si existiera tampoco tiene nada que ver. Pero es que ni eso hubo. Ahora, la loca teoría de la fiscalía es que no solo yo sabía que (Cuba) los iba a derribar, cosa que, por supuesto, no sabía, sino que yo sabía que lo iba a hacer sobre aguas internacionales, que Cuba tenía una conspiración no solo para derribar los aviones en el espacio aéreo cubano, sino sobre aguas internacionales. Eso es lo más absurdo que se le puede ocurrir a nadie. Pero el juicio fue en Miami, y de cualquier cosa que a mí me hubieran acusado allí, me iban a declarar culpable.

Landau: ¿Quien controla el ataque en Cuba, los pilotos de los MiG, o la gente en tierra?

Hernández: Yo supongo que es la Defensa Antiaérea cubana junto con el Ministerio de las Fuerzas Armadas, que comprende tanto los radares en tierra como la Fuerza Aérea. Yo tengo entendido que Fidel Castro, y si mal no recuerdo Raúl también, explicó en detalle en la televisión cubana como se dieron las órdenes. No tengo muchos detalles, porque eso sucedió cuando yo estaba aquí. Supongo que funciona como un mecanismo engrasado; tanto los radares, como la Fuerza Aérea, como el alto mando de las Fuerzas Armadas.

Landau: Con la elección del presidente Obama, ¿usted espera algunos pasos positivos hacia Cuba y hacia su caso?

Hernández: Si. Durante su campaña Obama, tuvo la valentía de decir que él estaría dispuesto a conversar con Cuba sin precondiciones. En Miami, en otra época eso era prácticamente un suicidio político. Quien hiciera eso pudiera olvidarse del voto de los cubanos en la Florida. Pero él lo hizo, y pienso que toda declaración de un político norteamericano está bien calculada. El sabía los riesgos que corría. Él ganó las elecciones sin el voto mayoritario de los cubanos. No les debe nada. Es una persona inteligente y sabe que 50 años de esa política errónea no han conducido a nada. Y yo espero, sin muchas expectativas ni falsas ilusiones, que el tome medidas más razonables, más racionales con relación a Cuba. Este país está avanzando en la dirección de tener una relación más respetuosa con Cuba, para el bien de ambos países.

En cuanto a mi caso, no espero nada. Mi política siempre ha sido esperar siempre lo peor, y si ocurre algo mejor, pues bienvenido sea. Pero en nuestra situación, la de los 5, uno no puede estar viviendo de ilusiones y de falsas expectativas. Tengo dos cadenas perpetuas, y para eso estoy preparado. Si algo cambiara, bienvenido sea, pero yo no puedo estar sacando cuentas ni haciendo ilusiones. Psicológicamente tienes que estar preparado para lo que va a pasar y no vivir de ilusiones.

Landau: ¿Cómo sobrevive cada día?

Hernández: La mayor parte del día se me va escribiendo y leyendo. Tengo una gran y agradable tragedia con la correspondencia. Tengo días en que me llegan 60 u 80 cartas —el récord es de 119 cartas. Podrá imaginar lo difícil que es no solo leer, sino responder todas esas cartas. Y los días se me van con una velocidad increíble. Eso ayuda a mantener la mente distraída. Trato de leer todo lo que se publique en relación con Cuba, y de mantenerme al día con mi especialidad, que son las relaciones internacionales. A veces la gente aquí me dice, “¿Cómo puedes estar leyendo todo el tiempo?” Yo lo disfruto. Desafortunadamente, no puedo contestar todas las cartas, y hay gente que hasta se disgusta. Pero es imposible, porque son muchísimas cartas y no alcanza el tiempo. Landau: ¿Tienes algún mensaje para Washington?

Hernández: Si yo pudiera les diría: “De lo único que somos culpables es de haber hecho lo mismo que están haciendo en estos momentos unos cuantos patriotas norteamericanos que andan recorriendo las montañas de Tora Bora buscando información sobre Al Qaeda, para que no se repitan los hechos del 11 de Septiembre.”

Estoy seguro que a esas personas aquí las ven como patriotas. Y es exactamente lo que estábamos haciendo nosotros; acopiando información en la Florida para impedir los actos terroristas en Cuba. Cuando uno habla de terrorismo contra Cuba no lo hace de manera abstracta. Hay nombres y apellidos de gente que ha muerto por esas acciones, acciones que se han planeado con total impunidad aquí en territorio norteamericano. El único crimen nuestro fue hacer lo mismo que están haciendo hoy jóvenes norteamericanos que van a recibir sus medallas por eso. Entonces es completamente contradictorio: un país que hace una guerra contra el terrorismo alberga (en la Florida) a terroristas y protege a gente (Luís Posada y Orlando Bosch) que puso bombas en aviones, que mató decenas de personas; y que se vanagloria de haberlo hecho.

Me gustaría también que Estado Unidos entendiera que Cuba es un país libre y soberano.
Tiene el derecho de elegir su propio camino, de construir su propio destino, su propio sistema.
Gústele o no, somos los cubanos los que tenemos que decidir qué arreglamos, qué cambiamos, qué hacemos diferente y cómo queremos construir nuestra sociedad. Si tuviéramos la paz que necesitamos para construir nuestro sistema social tal y como lo soñamos, las cosas serian diferentes hoy. Hubiéramos avanzado mucho más. Desgraciadamente, no hemos tenido paz para hacerlo. Yo aspiro a que llegue el día en que Estados Unidos se dé cuenta de que esa isla pequeña que está a 90 millas tiene el derecho de elegir su propio destino. Yo pienso que ese día va a llegar, y va a llegar el día en que el pueblo norteamericano y el pueblo cubano se sientan mucho más estrechamente vinculados, siempre sobre la base del respeto mutuo.

Fuente: Progreso Semanal
Reflexiones del compañero Fidel
LAS SEÑALES INEQUÍVOCAS

No hay dos opiniones diferentes sobre el tema de la A H1N1.
Apoyé sin vacilación alguna la decisión adoptada por el Gobierno Revolucionario de Cuba tan pronto conoció la existencia de la epidemia.

Nuestro país acumula una larga experiencia en la protección del pueblo en caso de desastres, epidemias y plagas u otras situaciones similares de carácter natural, accidental o intencional.

Está igualmente probada nuestra invariable política de cooperación con otros pueblos.

Fue totalmente injusta la crítica que se hizo al Gobierno de Cuba y la amenaza de represalia que contenía. Se nos presentó además como una nación hostil al pueblo de México.

Lo que determinó la medida no se relacionaba con los viajes turísticos, sino con casi cuatrocientos jóvenes mexicanos que estudian Medicina en la escuela de Jagüey Grande, igual que lo hacen en otras facultades de docencia médica alrededor de 24 mil jóvenes de América Latina, el Caribe y otros pueblos del mundo, algunos procedentes de pequeños países distantes del área de Oceanía.
Cuba no roba cerebros ni sustrae médicos de otros pueblos en detrimento de los servicios de salud y la pérdida de incontables vidas, como hacen Estados Unidos, el Reino Unido y otros países desarrollados y ricos.

La medida adoptada por el Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba dice textualmente: “Suspender temporalmente los vuelos regulares y charters que operan entre Cuba y México a partir de las 24 horas del 29 de abril del 2009.”

“Una vez que cesen las causas que han motivado tales decisiones serán restablecidas las operaciones aéreas, informándose oportunamente a los interesados.”

La medida comenzó a ser aplicada seis días después de las drásticas decisiones tomadas por las autoridades mexicanas, que suspendieron las clases de 33 millones de estudiantes y aplicaron otras medidas similares, que no podemos juzgar porque solo las autoridades mexicanas que conocían la situación real podrían hacerlo.

Las medidas nuestras implicaban también sacrificios para Cuba. Pero lo que a nuestro Gobierno importaba era proteger la población dentro de las normas establecidas.

Ahora la epidemia se ha extendido ampliamente por Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, España, Europa en general y otras decenas de países. Habrá que emplear ahora métodos de protección asociados a la nueva realidad.

La Secretaria de Relaciones Exteriores de México, Patricia Espinosa, realmente se había esforzado últimamente por mejorar las relaciones entre su país y Cuba, que dirigentes irresponsables ―por conocidas razones que prefiero ahora no mencionar― deterioraron seriamente cuando George W. Bush buscaba pretextos para atacar “preventiva y sorpresivamente” a nuestra Patria como uno de los “60 o más oscuros rincones del mundo”.

La cancillería mexicana publicó que a pesar de las críticas de Fidel Castro, en la reunión en Praga del Grupo de Río-Unión Europea, el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, había suscrito una declaración que manifestaba su reconocimiento a las autoridades mexicanas.

Lo que hizo exactamente Bruno en Praga fue correcto. Se reunió todo el tiempo necesario para escuchar con atención a la Secretaria e intercambió con ella. Por su parte, le expresó lo relacionado con la conducta de Cuba. No entraré en detalles sobre esa conversación y la opinión que transmitió sobre la que sostuvo un importante funcionario de la cancillería mexicana con el embajador de Cuba en México, para evitar complicaciones.

Añado solo que el encuentro en Praga entre Bruno y Patricia fue respetuoso y franco. Nuestro Canciller le expresó a la Secretaria la solidaridad de Cuba con su país y la voluntad de cooperar con el pueblo mexicano para enfrentar la epidemia.

En la reunión ministerial del Grupo de Río y la Unión Europea, Bruno intervino para explicar con claridad la posición de Cuba, las medidas adoptadas por nuestro gobierno para proteger a su pueblo; las epidemias introducidas en nuestro país, incluida la del dengue hemorrágico, que ocasionó la muerte a 102 niños; las Reflexiones de Fidel; la unidad estrecha de los revolucionarios y la cooperación internacional de Cuba en materia de salud.

Acudir a la intriga, la mentira y la amenaza, es señal inequívoca de que el adversario ideológico está perdiendo la batalla.


Fidel Castro Ruz
Mayo 16 de 2009
7 y 45 p.m.

sábado, 9 de mayo de 2009

Postal de los cinco a las madres




Reflexiones del compañero Fidel
Otra vez la podrida OEA


La agencia cablegráfica alemana DPA divulgó ayer que la CIDH de la OEA aprobó un informe, señalando que Cuba "siguió transgrediendo" los derechos fundamentales al mantener las "restricciones" a los derechos políticos y civiles de la población, a la par que continuó siendo el "único" país de la región donde no hay libertad de expresión alguna.


¿Es que en esa podrida institución existe una CIDH? Sí, existe, me respondo. ¿Y cuál es su misión? Juzgar la situación de los derechos humanos en los países miembros de la OEA. ¿Estados Unidos es miembro de esa institución? Sí, uno de sus más honorables miembros. ¿Ha condenado alguna vez al Gobierno de Estados Unidos? No, jamás. ¿Ni siquiera los crímenes de genocidio cometidos por Bush, que han costado la vida a millones de personas? No, ¡nunca!, cómo va a cometer esa injusticia. ¿Ni siquiera las torturas de la Base de Guantánamo? Que nosotros sepamos, ni una palabra.


Conseguimos por Internet copia del acuerdo contra Cuba. Basura pura. Se dedica a la chismografía contrarrevolucionaria. Es largo, al estilo de los del Departamento de Estado, paradigma político y jefe de la OEA. ¡Con cuánta razón Roa la llamó Ministerio de Colonias yanki!
Cabe preguntarle a esa desvergonzada institución que si nosotros fuimos expulsados de la OEA por proclamar nuestras convicciones y no somos miembros de esa institución, ¿qué derecho tiene a juzgarnos? ¿Haría lo mismo la OEA con la República Popular China, Vietnam y otros países que proclamaron como Cuba su adhesión a los principios marxistas-leninistas?


La OEA debiera saber que hace rato no formamos parte de esa iglesia, ni compartimos su catecismo. Partimos de posiciones diferentes. Si hablamos de libertad de expresión, debemos recordarle que en nuestro país no se reconoce la propiedad privada sobre los medios de comunicación. Fueron siempre los propietarios de estos los que determinaron qué se escribía y quiénes escribían, qué se transmitía o no, qué se exhibía o no. Los analfabetos y semianalfabetos no pueden hacerlo, y durante cientos de años, en tanto reinó el colonialismo y se desarrolló el sistema capitalista desde que fue inventada la imprenta, las cuatro quintas partes de la población no sabían leer ni escribir, ni existía la educación gratuita y pública.


Los modernos medios de comunicación lo han transformado todo. Hoy solo a través de gigantescas inversiones se puede disponer de los centros que divulgan las noticias por todo el planeta y solo quienes los manejan deciden qué se divulga y cómo se divulga, qué se publica y cómo se publica.


Son evidentes los esfuerzos que realiza el Pentágono para monopolizar la información y las redes de Internet. A nuestro propio país se le bloquea el acceso a esas fuentes. Sería mejor que la CIDH diera cuenta al mundo de los recursos que gasta su burocracia en tonterías, en vez de analizar estas realidades e informar a los países de América Latina de los gravísimos peligros que amenazan la libertad de expresión de todos los pueblos del planeta.


Para cuestionar el papel de Cuba en ese terreno, tendría que empezar a reconocer, sin ambages, que esta ha sido la nación que más ha hecho por la educación, la ciencia y la cultura, entre todos los pueblos del planeta, y su ejemplo es seguido hoy por otros gobiernos revolucionarios y progresistas. Si tienen duda alguna, pueden preguntárselo a Naciones Unidas.


En este hemisferio los pobres jamás tuvieron libertad de expresión, porque nunca recibieron la educación de calidad y los conocimientos eran reservados únicamente para las élites privilegiadas y burguesas. No culpen ahora a Venezuela, que tanto ha hecho por la educación después de la Revolución Boliva-riana, ni a la República de Haití, abatida por la pobreza, las enfermedades y catástrofes naturales, cual si esas fuesen las condiciones ideales para la libertad de expresión que proclama la OEA. Hagan lo que hace Cuba: ayuden primero a formar masivamente personal de salud de calidad, envíen médicos revolucionarios a los más apartados rincones del país, que contribuyan en primer lugar a preservar la vida, transmítanles programas y experiencias de educación; exijan que las instituciones financieras del mundo desarrollado y rico envíen recursos para construir escuelas, formar maestros, producir medicamentos, desarrollar su agricultura y su industria, y después hablen de los derechos del hombre.

Fidel Castro Ruz

Mayo 8 de 200912 y 14 p.m.

lunes, 4 de mayo de 2009

Central de Trabajadores de Argentina solicita
a Obama considere caso de los Cinco

La Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), envió una carta al Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, solicitándole “considere pertinente tome conocimiento del recurso presentado por la defensa a favor de GERARDO HERNÁNDEZ NORDELO, RAMON LABAÑINO SALAZAR, ANTONIO GUERRERO RODRIGUEZ, FERNANDO GONZALEZ LLORT Y RENE GONZALEZ SEHWERERT, por entender que el proceso que se ha seguido contra ellos ha contrariado los principios constitucionales contenidos en las Enmiendas V, VI, VIII y XVI de vuestra Carta Magna, como los arts. 26 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre; 5, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos; 5 y 8 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y 9, 10 Y 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.”

La CTA basa su pedido en “las doce solicitudes de Amicus curiae presentadas ante la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos en apoyo a la petición presentada por la defensa de Antonio Guerrero, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, René González y Fernando González, el pasado 30 de enero para que reexaminen el caso.” En su carta mencionan que “dicha cantidad constituye un hecho sin precedentes ya que representa el mayor número de amicus que se haya presentado ante la Corte Suprema de Estados Unidos para la revisión de un proceso penal.
Asimismo destacamos el interés internacional que el caso despierta en todas y todos los ciudadanos del mundo con fuertes convicciones democráticas y valores de justicia, sobresaliendo entre los firmantes: 10 Premios Nobel entre los que figuran el Presidente de Timor Leste, José Ramos Horta, Adolfo Pérez Esquivel, Rigoberta Menchu, José Saramago, Wole Soyinka, Zhores Alferov, Nadine Gordimer, Günter Grass, Darío Fo y Mairead Maguire; el Senado de México en pleno; la Asamblea Nacional de Panamá; Mary Robinson, presidenta de Irlanda (1992-97) y Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas (1997-2002).”

También resaltan que “otras de las solicitudes fueron presentadas a nombre de numerosas asociaciones de abogados y de derechos humanos de diferentes países, personalidades internacionales y organizaciones legales y académicas de Estados Unidos.”

La carta concluye solicitándole al Presidente norteamericano que “teniendo en cuenta el magno respaldo internacional al recurso planteado por la Defensa ante la Suprema Corte de Justicia y la demostrada acción contra el terrorismo desarrollada por los cinco cubanos injustamente encarcelados y cuyos procesos judiciales están absolutamente viciados de nulidad, comprometa su accionar a favor de las nulidades de las condenas y su inmediata libertad.

Tomado de antiterroristas.cu 4/mayo/09
Reflexiones del Compañero Fidel
Cuba, ¿país terrorista?

El jueves 30 de abril fue infortunado para Estados Unidos. Se le ocurrió ese día incluir a Cuba una vez más en la lista de países terroristas. Comprometidos como están con sus propios crímenes y mentiras, tal vez el propio Obama no podía deshacerse de ese enredo. Un hombre cuyo talento nadie niega, tiene que sentirse avergonzado de ese culto a las mentiras del imperio. Cincuenta años de terrorismo contra nuestra Patria salen a la luz en un instante.

¿Qué explicarles a los que conocen del hecho atroz de la voladura de un avión en pleno vuelo, con los pasajeros y la tripulación, de la participación de Estados Unidos en los hechos, del reclutamiento de Orlando Bosch y Posada Carriles, y del suministro de explosivos, fondos y la complicidad de los órganos de inteligencia y las autoridades de ese país? ¿Cómo explicar la campaña de terror que precedió y prosiguió a la invasión mercenaria de Girón, los ataques a nuestras costas, pueblos, naves de transporte y pesca, las acciones terroristas dentro y fuera de Estados Unidos? ¿Cómo explicar los cientos de planes frustrados de atentados contra la vida de dirigentes cubanos? ¿Qué decir de la introducción de virus como el del dengue hemorrágico, y la fiebre porcina que genéticamente ni siquiera existía en el hemisferio? No hago sino mencionar algunos de los actos de terror en que incurrió Estados Unidos, los cuales constan en los propios documentos desclasificados. ¿No le producen vergüenza estos hechos a la actual administración?
Sería interminable la lista de actividades repugnantes que podría enumerar.

A solicitud nuestra, Bruno Rodríguez, Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, me envió las palabras textuales de la pregunta que le hizo un reportero de la France-Presse el 30 de abril y su contundente respuesta.

Rigoberto Díaz, de AFP: "Coincidiendo con los momentos finales de esta reunión y también sobre un tema que ha sido tratado en este evento, el Gobierno de Estados Unidos ha vuelto a incluir a Cuba en la lista de países que fomentan el terrorismo, junto con Sudán, Irán y Siria. Me gustaría tener su criterio sobre esto."

Respuesta de Bruno:
"Nosotros no reconocemos ninguna autoridad política ni moral al Gobierno de EE.UU. para hacer lista alguna, en ningún tema, ni para ‘certificar’ buenas o malas conductas.
"El Gobierno de Bush fue ‘certificado’ por la opinión pública mundial como un gobierno violador del derecho internacional, agresivo, guerrerista, como un gobierno que tortura, como un gobierno responsable de ejecuciones extrajudiciales.
"Bush ha sido el único Presidente que se ha jactado en público, en el Congreso norteamericano, de haber realizado ejecuciones extrajudiciales, un gobierno que secuestró personas y las trasladó de manera ilegal, que creó cárceles secretas, que nadie sabe si todavía se mantienen, que creó un campo de concentración donde se tortura en la porción de territorio que usurpa a la República de Cuba.
"En materia de terrorismo, el Gobierno de los EE.UU. históricamente ha tenido un largo expediente de acciones de terrorismo de Estado, no sólo contra Cuba.
"En Estados Unidos se pasean libres Orlando Bosch y Posada Carriles, responsables de numerosos actos terroristas, incluida la voladura de un avión civil cubano en pleno vuelo. No se responde la solicitud de extradición de Venezuela con relación a Posada Carriles, a quien se juzga por cargos diversos, pero no como un connotado terrorista internacional.
"El Gobierno de Estados Unidos realizó un proceso amañado contra los cinco jóvenes luchadores antiterroristas cubanos que hoy permanecen como presos políticos en sus cárceles.
"El Gobierno de Estados Unidos ampara actos de terrorismo de Estado, cometidos por Israel, contra el pueblo palestino y los pueblos árabes. Guardó silencio ante los crímenes ocurridos en la Franja de Gaza.
"De manera que a Estados Unidos no habría que reconocerle la menor autoridad moral y yo, francamente, creo que nadie hace caso ni lee esos documentos, entre otras cosas, porque su autor es un delincuente internacional en muchos de los temas que critica.
"La posición de Cuba contra toda manifestación y forma de terrorismo, dondequiera que se cometa, contra cualquier Estado que se cometa, en cualquier forma que se realice, con cualquier propósito que se proclame, es clara y consistente con su actuación.
"Cuba ha sido víctima del terrorismo por muchos años y tiene una hoja de servicios totalmente limpia en esta materia. Jamás el territorio cubano se ha utilizado para organizar, financiar o ejecutar actos terroristas contra los Estados Unidos de América. El Departamento de Estado, que emite esos informes, no podría decir lo mismo."

Esta declaración, emitida en la reunión de cancilleres del Movimiento de Países No Alineados, no es todavía muy conocida por la población, que ha recibido en estos días abundantes noticias de todo tipo. Si el Departamento de Estado desea discutir con Bruno, existen suficientes elementos de juicio para sepultarlo con sus propias mentiras.

Fidel Castro Ruz
Mayo 2 de 20097 y 12 p.m.