miércoles, 11 de septiembre de 2013

El sacrificio ha sido por la vida, afirmó antiterrorista cubano Ramón Labañino

El antiterrorista cubano Ramón Labañino, condenado injustamente en Miami a 30 años de prisión, que cumple en una cárcel federal de Kentucky, Estados Unidos, afirmó que lo ha sacrificado todo por la vida y el bien común.

Esa idea por sí sola da una fuerza enorme de voluntad y entereza en contra de todas las adversidades y adversarios, dijo Labañino en respuesta a un cuestionario de Prensa Latina.

Próximo a cumplirse el 12 de septiembre el aniversario 15 del arresto de los Cinco, como son conocidos él y sus compañeros Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, afirmó que tiene la convicción de estar haciendo lo correcto.

Añadió que se dedicaron a defender una causa humana y que “jamás ha hecho daño a nadie ni a nada material”.

Cuando lo arrestaron aquella madrugada de 1998 tenía 35 años y ya arribó a los 50, por eso opina sobre las dimensiones del tiempo, al considera “un concepto relativo”.

Si pienso en mí -apuntó– creo que el tiempo no ha pasado. Cuando veo a mis hijas hechas mujeres, cuando me miro en los ojos de mi Eli amada, el tiempo se me hace infinito, duro, implacable.

Por eso recurro al otro tiempo: al de las risas y las alegrías, al del retorno y la felicidad, al tiempo precioso de nuestro futuro libre en Cuba y con ese me quedo (mi optimismo)…Ya sabes soy un infinito optimista, qué le
voy a hacer, y así soy feliz, recalcó Labañino.

“Siempre he encontrado razones para ver el ángulo positivo en todo lo que me pasa, de todo lo que me rodea, de las peleas, incluso, de las injusticias, de las cosas duras que uno vive y ve en la prisión”, comentó el
Héroe de la República de Cuba, título que comparte junto a sus hermanos de lucha.

Aunque a los Cinco los confinaron en distantes cárceles, desde su detención el “yo” pasó a ser “nosotros” y la causa de uno adquirió un carácter colectivo.

Así lo asumieron desde el inicio y cada vez que un mensaje de ellos llega la despedida termina, invariablemente, en “cinco abrazos” como escribió Ramón en estas repuestas enviadas desde la penitenciaría de Ashland, en Kentucky.

Hijo de Nereyda Salazar (fallecida) y Holmes Labañino, nació el 9 de junio de 1963 en el barrio habanero de Marianao y se graduó con Diploma de Oro en la licenciatura de Economía, en la Universidad de La Habana.

Sus mayores tesoros son Aili (de un primer matrimonio), Laura y Lizbeth, las hijas que no se cansa de repetir que adora.

Justo en febrero de 1992, cuando se fue de casa para trabajar en el exterior, Elizabeth Palmeiro, su esposa, apenas tenía ocho semanas de embarazo de Laura. Él no pudo disfrutar esta etapa, ni tampoco la llegada al
mundo de Lizbeth, a la que sí conoció recién nacida, en febrero de 1997.

Sus entradas y salidas al país y luego la prisión provocaron que pese a llevar 23 años de casados, Ramón y Elizabeth solo han vivido juntos sin separarse apenas dos, el resto ha sido a distancia.

No obstante, ambos construyeron una familia y ella, en la retaguardia, lo espera, al frente de un proyecto de familia que se logró por encima de los obstáculos y ahí están “sus hermosas mujeres”, como él se enorgullece
expresar.

Se adentró igualmente en pasajes de su vida. “Yo creo que soy un eterno niño, así me dicen mi esposa Elizabeth, mis hijas y quienes me conocen, no sé si será verdad o es por el amor que me devotan; pero sí creo que nunca he perdido (ni jamás lo haré) ese espíritu juvenil, risueño, alegre y optimista que tanto ayuda a luchar a vivir y a luchar”.

Acotó que así era de niño: risueño, muy tímido, mucho diría yo, y siempre me encantó estudiar y hacer deportes.

Recuerdo que desde pequeño mi hermanita Laide me empezó a llamar “papi”, creo que porque la cuidaba mucho y mi mamá nos educó con el concepto de que el hijo mayor de la familia es como el segundo padre.

Y pienso —enfatizó—que ese papel me lo creí con mucha fe, tanto, que hoy día, muchos me dicen “papi” y eso es algo que mis niñas resienten; porque quieren ser las únicas en decirme así, pero ellas saben muy bien que
soy único e irrepetible Papi, desde el alma hasta el infinito, y eso es lo importante.

Disfruté mucho mis años de universidad, como dije me encanta estudiar y hacer deportes y allí pude desarrollar ampliamente ambas actividades, planteó Labañino al recordar que “también fui alumno ayudante de Estadística Matemática desde el segundo año de la carrera”.

A veces daba repasos y clases a los compañeros de años inferiores o de nuestro propio año, es algo que también me gusta mucho: enseñar, subrayó.

Comentó además que “en la Universidad pude practicar judo y karate-do, que era mi sueño como deportista” y que en sentido general este “fue un período de aprendizaje, pero sobre todo de crecimiento”.

Ello “me ayudó mucho en mi formación y en mis convicciones en todos los sentidos, cosa que agradezco infinitamente a Cuba, a nuestra Revolución, a nuestro sistema socialista”, recalcó.

Labañino refirió que hace deportes por placer, también por la necesidad de liberar tanto estrés, y porque me siento mucho mejor y útil después de cada jornada.

“Trato de mantenerme saludable a pesar de los pesares, pues es nuestra manera de pelear y vencer, de no dejarnos derrumbar ni destruir”, puntualizó.

“Ahora mismo -explicó– estoy haciendo pesas, caminatas dentro de la prisión, algo de handball, mucho ajedrez. Eso me hace sentir saludable, vital, listo para las contiendas de cada día y las que han de venir en el futuro.

Al responder que a quién le gustaría parecerse, manifestó: “Trato de ser yo mismo guiado por el ejemplo de los grandes, pues es imposible alcanzar íconos; pero he admirado mucho y trataría de ser como el (guerrillero argentino cubano) Ernesto Che Guevara.

También dijo que son sus paradigmas Antonio Maceo, uno de los principales caudillos de las guerras libertarias en la isla durante el siglo XIX, el apóstol cubano José Martí, el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, y el presidente Raúl Castro.

“Y mucho como nuestro Hugo Chávez (desaparecido mandatario venezolano). Ellos son en esencia mis ejemplos cotidianos”, enumeró, al concluir que le gustaría “ser, simplemente, como cada hombre con decoro y honor que harían esta lista demasiado extensa”.

Comentó además que entre sus lecturas favoritas están Cien años de soledad y El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez; El reino de este mundo, de Alejo Carpentier; Los versos sencillos de José Martí y La Casa de los espíritus, de Isabel Allende.

Además, mencionó algunas series cubanas como En silencio ha tenido que ser y Julito el Pescador, y espacios como Aventuras, donde se transmitieron episodios “donde vi Los comandos del silencio”, los cuales, añadió debían volver a retomarse en la pequeña pantalla.

Sobre las películas, resaltó que su preferidas son las cubanas “Fresa y Chocolate, y Clandestinos, protagonizada por nuestra admirable Isabel Santos”.

En diciembre de 2009 cuando iban a resentenciarlo en un tribunal de la ciudad estadounidense de Miami (aún cargaba la sanción de una cadena perpetua más 18 años de cárcel), entró a la sala del tribunal con las manos en alto, en símbolo de victoria.

Con su mirada lo escudriñó todo hasta encontrar entre los presentes en la audiencia a su querida Elizabeth. Le sonrió como el más feliz de los mortales y la cubrió de besos con la mirada. Fue un momento fugaz y a la vez casi eterno.

Cuántas cosas se trasmitieron en aquel momento, similar al que vino después, cuando conoció que la nueva sentencia, igual de injusta, lo privaría 30 años de su vida de la libertad física, porque la del alma y el espíritu sus captores no han podido encerrarla.

Sin embargo, Ramón Labañino no decayó y confía en el regreso. “Es que por naturaleza soy un hombre optimista”, confesó.

Por eso a la interrogante de si cerrara los ojos, qué imagen se alza ante él, respondió que veía “a Cuba, una playa azul limpia, deslumbrante. Veo a Eli, a mis hijas, a toda mi familia, a mi pueblo. Veo risas, alegría, eternidad. Así es como mi libertad se hace tangible y real. Y sé que es cierto”.

Como si fuera un repentista, Ramón Labañino definió:”Yo soy un tipo así/exactamente como ves/sin derecho ni revés/simple y sin frenesí./ Con Cuba libre aprendí/Que amar luchando es el camino/Y esta pelea que hoy
conmino/ Es por la verdad que conocí/Y seguiré siendo así/Un tipo simple pero con decoro/Que vale mucho más que el oro/A quien le honra morir como viví.


(Tomado de Prensa Latina)

Detención de los Cinco patriotas fue una conspiración entre el FBI y la mafia de Miami

Por Lázaro Barredo Medina

Cartel reclamando la libertad por los cinco, colocado en abril de 2012 ante la Casa Blanca. Imagen de Archivo.
Cartel reclamando la libertad por los cinco, colocado en abril de 2012 ante la Casa Blanca. Imagen de Archivo.

Cada día aparecen mayores evidencias de que lo que aconteció aquel sábado 12 de septiembre de 1998 en Miami obedeció más a la conspiración de oficiales del Buró Federal de Investigaciones (FBI) con la mafia terrorista anticubana, que a la protección de la seguridad nacional de los Estados Unidos.

En el 2001, cuando abordamos en la Mesa Redonda el proceso judicial contra los Cinco, me llamó la atención una serie de acontecimientos que ocurrieron en torno a la detención en aquellos meses finales de 1998 y publiqué este artículo en el semanario Trabajadores.

La prensa de Miami reconoció el lunes siguiente a la detención, día 14 de septiembre de 1998, que muchos expertos no se explicaban por qué el FBI había arrestado ese fin de semana a las personas que monitoreaban a grupos contrarrevolucionarios porque era precisamente el FBI uno de los beneficiarios de la información que estas personas recolectaban sobre acciones violentas de estos grupos.

Un comentario publicado el día 15 de septiembre de 1998 por el Miami Herald planteaba que desde hacía tiempo el FBI tenía conocimiento de la actuación de estas personas dentro de los grupos de Miami, y añadía: “El lunes (14 de septiembre), muchos en La Pequeña Habana conjeturaban que la redada era la forma que tenía Washington de equilibrar la balanza de la justicia contra los siete cubanos exiliados que el mes pasado fueron acusados de tratar de asesinar a Fidel Castro” (se trataba de los detenidos a bordo del yate La Esperanza con la tenencia de fusiles de alto calibre que iban hacia Isla Margarita, en Venezuela, donde se celebraría la Cumbre Iberoamericana).

Días después, en conferencia de prensa, Héctor Pesquera, recién nombrado jefe del FBI en Miami, reconocía que la detención de los luchadores antiterroristas había generado contradicciones con algunos directivos del órgano de contraespionaje en Washington que no apoyaban esa acción, y agregó que este caso “nunca habría llegado a las cortes” si él no hubiera instado directamente a Louis Freeh, entonces director de ese órgano.

Evidentemente, algo anormal estaba ocurriendo…

OFICIALES DEL FBI CÓMPLICES DEL TERRORISMO DE LOS CUBANO-AMERICANOS

La ola de atentados a hoteles cubanos en 1997 y las posteriores declaraciones del connotado asesino Luis Posada Carriles al The New York Times, pusieron en entredicho a los órganos de la Inteligencia y Contrainteligencia norteamericanos.

“A mí no me molesta ni la CIA ni el FBI”, expresó Posada al Times.

El diario recordó que hay documentos revelados en Washington por los archivos de Seguridad Nacional que apoyan la insinuación de Posada de que el FBI y la CIA tenían conocimiento detallado de sus operaciones contra la Revolución cubana desde principios de los años 60.

El Times también reveló por esos días el testimonio del empresario Antonio Jorge Álvarez (Tony), residente en Carolina del Sur, quien dirigía la empresa WRB Enterprises en Guatemala y tuvo en ese país contactos con Posada Carriles y otros terroristas de origen cubano. Con riesgo para su vida, este empresario suministró información al FBI en 1997 sobre los preparativos de atentados contra el Presidente de Cuba durante la Cumbre Iberoamericana en Isla Margarita, Venezuela, y sobre la campaña de bombas que se gestaba contra hoteles en la Isla, pero el FBI demostró poco interés en la denuncia.

Igualmente, en otra vendetta que olía a chantaje financiero, Posada Carriles reveló que la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) financió durante años actos de violencia en Cuba.

Días antes de la mencionada Cumbre, la guardia costera de Estados Unidos detuvo en Puerto Rico una embarcación con cuatro hombres, y encontraron dos fusiles especiales Barret calibre 50 con mira telescópica, mientras el jefe del grupo, el cubano-americano Ángel Alfonso Alemán, aseguró a los oficiales del guardacostas, como si fuera una credencial de impunidad, que tenían la misión de matar a Fidel Castro en Isla Margarita.

El Jefe del FBI en Puerto Rico en ese momento era este Héctor Pesquera, quien seis meses después de esta detención fue nombrado para dirigir la Oficina en Miami.

Pesquera ya había trabajado en el FBI a principios de los 80 en Tampa y era jefe de la Oficina en Puerto Rico desde 1995, donde ganó renombre con la detención de patriotas independentistas boricuas.

Las investigaciones posteriores confirmaron que la embarcación detenida en Puerto Rico era propiedad de José A. Llama, directivo de la FNCA, y que uno de los fusiles calibre 50 pertenecía a José Francisco “Pepe” Hernández, presidente de la FNCA, a quien Pesquera ni siquiera citó para interrogatorio, tras encuentros con los enviados de Miami y de intercambiar opiniones con el abogado defensor de estos terroristas, un pariente cercano suyo, Ricardo Pesquera.

Estos hechos armaron en 1998 gran revuelo en Estados Unidos. En Miami, la prensa reconoció que las “autoridades se muestran suaves frente a actos anticastristas”.

“En medio de informes de que líderes del exilio cubano financiaron atentados dinamiteros en La Habana, fiscales, conspiradores y policías estuvieron de acuerdo en que las conspiraciones anticastristas en el sur de la Florida no solo son comunes, sino casi toleradas”, escribió Juan A. Tamayo, un columnista del Miami Herald.

En ese artículo de Tamayo, publicado el 23 de julio de 1998, se decía: “Durante años la política tácita de las agencias policíacas ha sido espiar a los militantes anticastristas y romper sus conspiraciones antes que enjuiciarlos, dijeron varios actuales y exfiscales de la región.

“Desde hace mucho tiempo existe la política de recopilar informes de inteligencia y desmovilizar a esa gente, interrumpir, en lugar de arrestar”, declaró un importante exfiscal federal.

“La policía y los agentes del FBI siempre nos vigilaban, pero básicamente nos dejaban tranquilos”, afirmó César Roig, un exmiembro de la organización terrorista Comandos L.

Una de las cosas más interesantes de este artículo, publicado dos meses antes de la detención de los patriotas cubanos, son las declaraciones de Kendall Coffey sobre la marcada parcialidad para celebrar un juicio “anticastrista” en esa ciudad. Coffey había sido Fiscal Federal en Miami y luego sería uno de los abogados de los secuestradores del niño cubano Elián González.

Reconoce Coffey en ese artículo: “A través de los años hemos actuado en cierto número de casos pero es muy difícil obtener un jurado en esta parte de la Florida que halle culpables a personas que son presentadas como combatientes por la libertad”.

El propio nombramiento de Héctor Pesquera tiene visos de obedecer a influencias de la mafia y la extrema derecha norteamericana. En cuanto llegó a Miami sostuvo reuniones con dirigentes contrarrevolucionarios y reafirmó compromisos con ellos.

En declaraciones publicadas el 29 de julio de 1998 enfatizó que “a pesar del torrente de informes sobre ataques terroristas de exiliados anticastristas, no planeo aumentar la prioridad de investigación para tales acciones”.

A buen entendedor, pocas palabras…

A LA MAFIA LE URGÍA UN PRETEXTO

La mafia terrorista de Miami en 1998 estaba en medio de una crisis. La muerte de Jorge Mas Canosa acrecentó las pugnas internas y esa crisis se acentuó con los hechos de Puerto Rico, que involucraron directamente a la FNCA y con otra investigación pública sobre un alijo de armas y explosivos almacenados en una embarcación anclada en el río de Miami y perteneciente a grupos terroristas cubanos (operativo que el FBI realizó gracias a la información suministrada por los patriotas cubanos).

De igual modo, a pesar del descomunal reforzamiento de la guerra de agresión contra Cuba que se desató a partir de la provocación del 24 de febrero de 1996 y del establecimiento de la Ley Helms-Burton, la política norteamericana comenzó a agrietarse ante la realidad cubana.

Preocupados con la posibilidad de cambios hacia la Isla, el entonces senador Bob Graham, de la Florida, a instancias de los grupos anticubanos más recalcitrantes, pidió al Pentágono un reporte especial sobre Cuba, en espera de nuevas justificaciones para reforzar la agresión y el “tiro le salió por la culata”, porque la conclusión del estudio, en el cual participaron varias instituciones y personalidades políticas y militares norteamericanas, fue que la Isla no constituye una amenaza para la Seguridad Nacional de los Estados Unidos.

También la mafia sufrió otra derrota estratégica cuando en aquel tiempo el llamado “Zar de las Drogas” en el gobierno norteamericano, el general Barry McCaffey, declaró que Cuba no tiene vínculos con el narcotráfico. Sintieron tanta molestia ante esas declaraciones, que el congresista Lincoln Díaz-Balart llegó hasta a tildar ante la prensa de “comunista” a este general de cuatro estrellas, condecorado con los máximos honores y distinciones por acciones combativas.

A mediados de ese año se profundizó la cooperación entre el FBI y las autoridades cubanas, cuando oficiales de ese órgano viajaron a La Habana tras el envío de una carta del Comandante en Jefe Fidel Castro al Presidente norteamericano William Clinton mediante el escritor colombiano y Premio Nobel Gabriel García Márquez, donde el líder cubano alertaba sobre los peligros de la violencia terrorista desde territorio norteamericano y, sobre todo, la amenaza de comenzar a atentar contra aviones civiles en pleno vuelo, que trasladaban turistas a Cuba.

Los oficiales del FBI recibieron en La Habana un paquete importante de información con fotos, documentos y cintas de video de al menos 48 terroristas radicados en Miami, material suministrado a las autoridades cubanas precisamente por esos patriotas que monitoreaban a las organizaciones terroristas en La Florida; quienes después serían detenidos y cuyas pruebas serían desestimadas en el juicio al ser clasificadas como “secretas” por el gobierno norteamericano.

La más connotada derrota la sufrió la extrema derecha cuando, por 72 votos a favor y 24 en contra, el Senado se opuso a Jesse Helms y aprobó una enmienda que facilitaba la venta de alimentos y medicinas a Cuba bajo determinadas prerrogativas. Igualmente, en el Capitolio progresaba la oposición a la inconstitucional medida que prohíbe y penaliza los viajes de los norteamericanos a Cuba.

Es en este contexto que la mafia terrorista necesitaba urgentemente de un pretexto que paralizara ese movimiento a favor de una mejor relación hacia Cuba, y para ello encontraron un sostén en el Jefe del FBI en Miami y de los personeros de la Fiscalía; mientras en Washington los “padrinos” de la extrema derecha establecían contacto con el máximo nivel para apoyar la detención de los patriotas cubanos al amanecer del sábado 12 de septiembre de 1998.

Lo insólito es que mientras el Jefe del FBI en Miami empleaba sus recursos para detener y armar un expediente contra cinco personas que trataban de evitar actos de terrorismo que dañaban tanto a su pueblo como a ciudadanos norteamericanos, en esos mismos instantes andaban libres, sostenían sus contactos y se entrenaban en el sur de la Florida, 12 de las 19 personas que tres años después se presume llevaron a cabo los actos terroristas contra las Torres Gemelas en Nueva York y el Pentágono en Washington.

El FBI en Miami jamás obtuvo una sola pista sobre estos terroristas… Estaban demasiado ocupados en el tema cubano.


(Tomado de Granma)

jueves, 5 de septiembre de 2013

Alocución de René González, Héroe Cubano

Empieza hoy jornada de solidaridad con Los Cinco


Desde hoy hasta el seis de octubre se desarrollará una intensa jornada nacional de solidaridad con Los Cinco, al cumplirse próximamente el aniversario 15 de su arbitraria detención en EE.UU.

De San Antonio a Maisí, el pueblo condenará la injusticia cometida contra René González, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Fernando González, condenados en 2001 a crueles penas por alertar sobre actividades terroristas planeadas contra su país en el seno de grupos violentos radicados en Florida, Estados Unidos.

Justo el 12 de septiembre se cumplirán los tres lustros del apresamiento y conducción de Los Cinco al cuartel general del Buró Federal de Investigaciones en Miami, para una entrevista de “convencimiento” a colaborar y traicionar a su país a cambio de promesas, presiones y chantajes, ante los cuales no cedieron.

Comenzó así una senda de heroísmo y resistencia que desató el apoyo y la solidaridad mundial, creciente en todas las latitudes e incluso en los propios EE.UU.

Gracias a este respaldo y a su representación letrada, René González es el único de los antiterroristas de esta causa que se encuentra en Cuba luego de cumplir íntegramente su condena.

El venidero día 12, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) efectuará en La Habana el Encuentro Internacional por la Liberación de Los Cinco. 15 años, ¡Basta!

La convocatoria resalta que millones de estadounidenses permanecen ajenos a esta verdad, y se hace urgente llegar a la opinión pública por todas las vías para que exijan al Presidente Barack Obama que use sus prerrogativas y libere a Gerardo, Ramón, Antonio y Fernando.

El ICAP insiste en su llamado: ¡15 años es una vergüenza!

¡Libertad para Los Cinco, Ya!


René se pronuncia por iniciativas en lucha para liberar a los Cinco


El antiterrorista René González llamó en La Habana a impulsar iniciativas populares en la jornada de solidaridad con los Cinco que se llevará a cabo en Cuba del cinco de septiembre al seis de octubre, convocada por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).

Los Cinco, como son conocidos a nivel mundial Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González, Antonio Guerrero y René González, fueron detenidos en Miami en 1998 por abortar planes anticubanos organizados por grupos violentos contra el pueblo de ese archipiélago.

Ellos fueron condenados a largas y severas penas que incluyen varias cadenas perpetuas. Solo René González regresó a Cuba, tras renunciar a su ciudadanía estadounidense, un requisito fijado por las autoridades norteamericanas para modificar las condiciones de libertad supervisada que debió cumplir tras su salida de la cárcel en octubre de 2011.

En un encuentro con los trabajadores del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IACC), González comentó que desde la solidaridad hay que realizar todo lo posible para el regreso de los otros antiterroristas en el momento en que se cumplen 15 años de su arresto.

Esta jornada, dijo René González al referirse al evento que organiza el ICAP, debe ser un espacio de amor y manifestar el cariño del pueblo.

El ICAP también convocó al Encuentro Internacional 15 años, ¡Basta!, que se efectuará en La Habana el próximo 12 de septiembre, para reclamar el fin de la injusticia y la liberación de esos héroes cubanos.


En correspondencia con este llamado, decenas de organismos, organizaciones e instituciones del país llevarán a cabo actividades en solidaridad con los antiterroristas (Con información de Prensa Latina).

Jóvenes latinoamericanos asumen iniciativa a favor de los Cinco


Cinco jóvenes de Brasil, Cuba, Estados Unidos, Puerto Rico y Honduras comenzaron una larga carrera de 200 kilómetros en bicicletas, una iniciativa con la cual reclaman la liberación de los Héroes antiterroristas cubanos aún en cárceles estadounidenses.

Bajo la dirección del brasileño Leandro Nascimento, ellos iniciaron el trayecto en el Parque Central de La Habana, ruta que tendrá como próxima parada la Escuela Latinoamericana de Medicina, donde sostendrán un intercambio con los estudiantes sobre la causa de Los Cinco.

Esa iniciativa, que se extenderá hasta Artemisa, constituye una demostración del apoyo de la juventud a Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González y Ramón Labañino, todavía encarcelados (como lo estuvo René González) por monitorear grupos violentos radicados en la Florida, comentó Nascimento a la prensa.

René ya está en Cuba, tras cumplir íntegramente su sanción carcelaria y gran parte de los tres años de “libertad supervisada” en territorio estadounidense, impuestos como castigo adicional.

Hoy, esos activistas de la solidaridad, apoyados por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), viajarán hasta el Campamento Internacional Julio Antonio Mella, en el municipio de Caimito, provincia de Artemisa, donde tendrán un encuentro con los familiares de los Héroes antiterroristas.

En esa provincia, también visitarán el Mausoleo de los Mártires y la Facultad de Ciencias Médicas; posteriormente rendirán tributo al General Antonio Maceo y Grajales, en El Cacahual.

El recorrido concluirá el próximo martes, con un acto en la Escuela Salvador Allende, de La Habana. Integran el grupo, además, Jesús Alejandro Sotomayor, de Puerto Rico; Alex Chacón, de Honduras; Carlos Alberto Real, de Cuba, y Xóchitl Williams, de Estados Unidos (Con información de AIN).

Inauguran Feria de Arte en la Rampa con homenaje a los Cinco Héroes


Con un homenaje a los Cinco Héroes cubanos condenados injustamente en los Estados Unidos, fue inaugurada hoy la XIV Feria Arte en la Rampa, en el Pabellón Cuba de esta capital.

La reproducción de un mural fue entregada a René González, el único de esos luchadores que ha logrado retornar a la Patria, y a Graciela Ramírez, coordinadora del Comité Internacional por la Libertad de los Cinco, por una representación de los más de 20 autores de la obra.

Lesbia Vent Dumois, presidenta de la Asociación de Artes Plásticas de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), explicó que la pieza es una pequeña contribución a todas las acciones realizadas en el mundo entero por el fin de esta injusticia.

Aclaró que en el mural intervinieron Roberto Diago, Nelson Domínguez, Flora Fong, Ever Fonseca, Ernesto García Peña, Alicia Leal, Juan Moreira y José Rodríguez Fuster, entre otros, y se realizó en la sede de la UNEAC el cuatro de este mes, durante la Campaña Internacional Cinco Días por Los Cinco.

Acompañado por su esposa Olga Salanueva, René agradeció la constante labor y la entrega de todos aquellos que luchan por el regreso de sus hermanos Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González, en prisiones estadounidenses desde 1998 por combatir el terrorismo anticubano que se genera en la Florida

Es tan satisfactorio regresar a un país donde se hace buen arte, no sólo bello sino con muchas cosas que decir, dijo, al tiempo que señaló que ahora se trata de informar a la sociedad norteamericana y lograr su participación en la campaña internacional por la excarcelación de esos patriotas.

José Villa Soberón, vicepresidente primero de la UNEAC, subrayó la importancia de realizar esta entrega durante la inauguración de uno de los eventos más masivos y populares del país, donde además impera el buen gusto en las propuestas.


Abierta de martes a domingo y considerada entre las principales atracciones culturales del verano, Arte en la Rampa tendrá conciertos especiales todos los fines de semana y pondrá a disposición del visitante 80 stands, con una  representación del quehacer artesanal de la Isla (Información de CUBADEBATE).