viernes, 26 de marzo de 2010

Contra la campaña mediatica sobre Cuba

Cuba: cómo inventar la "brutalidad policial" sin violencia

Cubainformación.- Hoy, las grandes empresas que controlan la información mundial hablan de "represión", "atrocidades" y "brutalidad policial" en Cuba, tras la actuación de la policía cubana, que retiró de la vía pública a las llamadas Damas de Blanco, cuando estaban siendo rodeadas por un numeroso grupo de personas que las increpaban y abucheaban. La policía no utilizó porras, ni escopetas, ni artilugio de represión alguno. Las cargó con sus manos, sin mayor violencia. Tampoco fueron detenidas. Una intervención bien distinta a la de tantas policías en Europa o América.

Les invitamos a que reflexionen sobre el lenguaje de los medios y, sobre todo, sobre su impunidad. Porque, en este caso, el intento de engaño masivo es a la luz del día, utilizando las imágenes tomadas por sus propias cámaras.


Reflexionen. Gracias.

Declaración del poder popular de Cuba

Declaración de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba

Después de una campaña concertada por poderosas empresas mediáticas, fundamentalmente de Europa, que han atacado ferozmente a Cuba, el Parlamento Europeo acaba de aprobar, luego de un sucio debate, una resolución de condena contra nuestro país que manipula sentimientos, tergiversa hechos, esgrime mentiras y oculta realidades.

El pretexto utilizado ha sido la muerte de un recluso, sancionado primero por delito común y luego manipulado por intereses norteamericanos y los mercenarios a su servicio, quien por voluntad propia se negó a ingerir alimentos a pesar de las advertencias y la intervención de los especialistas médicos cubanos.
Este hecho lamentable no puede ser utilizado para condenar a Cuba aduciendo que pudo haber evitado una muerte. Si en un campo nuestro país no tiene que defenderse con palabras, pues la realidad es irrefutable, es en el de la lucha por la vida de los seres humanos, ya sean nacidos en Cuba o en otros países. Un solo ejemplo es la presencia de los médicos cubanos en Haití, desde once años antes del terremoto de enero último, silenciada por la prensa hegemónica.

Detrás de esa condena hay un profundo cinismo. Cuántas vidas de niños se han perdido en las naciones pobres por la decisión de los países ricos, representados en el Parlamento Europeo, de no cumplir sus compromisos de ayuda al desarrollo. Todos sabían que era una sentencia de muerte masiva, pero optaron por preservar los niveles de derroche y ostentación de un consumismo a la larga suicida.

Ofende a los cubanos también ese intento de darnos lecciones, en momentos en que en Europa se reprimen a inmigrantes y desempleados, mientras aquí el pueblo, en reuniones de vecinos propone a sus candidatos para las elecciones municipales, libremente y sin intermediarios.

No tienen moral aquellos que participaron o permitieron el contrabando aéreo de detenidos, el establecimiento de cárceles ilegales y la práctica de torturas, para evaluar a un pueblo agredido y brutalmente bloqueado.

Condena tan discriminatoria y selectiva, solo puede explicarla el fracaso de una política incapaz de poner de rodillas a un pueblo heroico. Ni la Ley Helms Burton, ni la Posición Común europea, surgidas en el mismo año, en las mismas circunstancias y con iguales propósitos, ambas lesivas a nuestra soberanía y dignidad nacionales, tienen el más mínimo futuro, pues los cubanos rechazamos la imposición, la intolerancia y la presión como norma en las relaciones internacionales.

Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba
11 de marzo de 2010

Concurso de Ensayo Sobre José Martí

EL GOBIERNO DEL ESTADO,
A TRAVÉS DEL INSTITUTO DE CULTURA DE YUCATÁN;
EL CONSULADO DE CUBA PARA LOS ESTADOS DEL SURESTE;
LA RED LITERARIA DEL SURESTE “MÉXICO-NUESTRA AMÉRICA”,
Y PROMOTORES CUL
TURALES RADIACCIÓN A.C.

Con el objeto de que se conozca la vida, obra y pensamiento de José Martí, quien fue un joven comprometido con su tiempo, un escritor insigne, un educador incansable y un ciudadano consciente de los problemas de su sociedad, las instituciones firmantes

CONVOCAN

AL

TERCER CONCURSO DE ENSAYO SOBRE LA VIDA, OBRA Y PENSAMIENTO DE JOSÉ MARTÍ
“IDENTIDAD CARIBEÑA Y LATINOAMERICANA”


BASES

Podrán participar de manera individual todos los investigadores, creadores literarios, estudiantes e interesados en el pensamiento de José Martí que residan en el Estado de Yucatán.

TEMAS

Los trabajos deberán versar sobre la temática de la identidad caribeña y latinoamericana basada en alguno de los aspectos de la vida, obra y pensamiento de José Martí que se enumeran a continuación:

• Pedagogo
• Periodista
• Jurista
• Literato
• Humanista
• Político

EVALUACIÓN

Los criterios que serán considerados para la evaluación de los trabajos son los siguientes:

• Redacción y estilo
• Aportación informativa
• Sustento de la investigación
• Validez de la interpretación

PRESENTACIÓN DE LOS TRABAJOS

• Deberán ser inéditos y se presentarán en original y 3 copias escritas a computadora, a doble espacio, letra Times New Roman número 12, papel tamaño carta por una sola cara y, de preferencia, acompañados de un disco compacto que contenga el archivo electrónico.
• Deberán contar con un mínimo de 15 cuartillas y un máximo de 25, considerando aparte la portada, los agradecimientos y las referencias bibliográficas y de otro tipo.
• La portada deberá indicar: título del trabajo y aspecto a tratar de la vida, obra y pensamiento de José Martí, y el seudónimo empleado por el participante.
• Adjunto al trabajo, en un sobre cerrado e identificado con el mismo seudónimo, el participante deberá escribir su nombre completo, domicilio, número telefónico y correo electrónico, además de documentos que acrediten su identidad y domicilio.

PREMIOS

• 1er. lugar: $3000.00; viaje a La Habana, Cuba; lote de libros y reconocimiento.
• 2do. lugar: $2000.00, lote de libros y reconocimiento.
• 3er. lugar: $1000.00, lote de libros y reconocimiento.

DISPOSICIONES GENERALES

• El jurado estará integrado por representantes de las instituciones convocantes y su fallo será definitivo e inapelable.
• Los resultados se darán a conocer el día miércoles 30 de junio y se notificarán de manera personal a los participantes mediante teléfono y correo electrónico.
• No podrán participar los directores ni los miembros de los consejos directivos o equivalentes de las instituciones y asociaciones convocantes. En específico, tampoco podrán enviar trabajos los autores pertenecientes a la Subdirección General de Literatura y promoción Editorial del ICY.
• Los casos no previstos en la presente convocatoria serán resueltos por el Comité Organizador.

RECEPCIÓN DE LOS TRABAJOS

Las propuestas y obras concursantes deberán enviarse a cualquiera de las siguientes direcciones:

Instituto de Cultura de Yucatán, Subdirección General de Literatura y Promoción Editorial, Calle 86 (Av. Itzaes) # 501-C x 59 y 65, Centro, C.P. 97000, Mérida, Yuc. Teléfonos: 9 30 47 00 (extensiones 54022 y 54039)

Biblioteca Pública Central Estatal “Manuel Cepeda Peraza”, Calle 55 x 60 y 62, Centro, C.P. 97000, Mérida, Yuc. Teléfonos: 923 21 77 y 928 04 70


La recepción de los ensayos queda abierta a partir de la publicación de la presente convocatoria y concluirá a las 18:00 horas del día lunes 31 de mayo del presente año.


Mérida, Yucatán, México, febrero de 2010.

El Comité Organizador
Reflexiones del compañero Fidel
LA REFORMA SANITARIA DE ESTADOS UNIDOS

Barack Obama es un fanático creyente del sistema capitalista imperialista impuesto por Estados Unidos al mundo. “Dios bendiga a Estados Unidos”, concluye sus discursos.

Algunos de sus hechos hirieron la sensibilidad de la opinión mundial, que vio con simpatías la victoria del ciudadano afroamericano frente al candidato de la extrema derecha de ese país. Apoyándose en una de las más profundas crisis económicas que ha conocido el mundo, y en el dolor causado por los jóvenes norteamericanos que perdieron la vida o fueron heridos o mutilados en las guerras genocidas de conquista de su predecesor, obtuvo los votos de la mayoría del 50% de los norteamericanos que se dignan acudir a las urnas en ese democrático país.

Por elemental sentido ético, Obama debió abstenerse de aceptar el Premio Nobel de la Paz, cuando ya había decidido el envío de cuarenta mil soldados a una guerra absurda en el corazón de Asia.

La política militarista, el saqueo de los recursos naturales, el intercambio desigual de la actual administración con los países pobres del Tercer Mundo, en nada se diferencia de la de sus antecesores, casi todos de extrema derecha, con algunas excepciones, a lo largo del pasado siglo.

El documento antidemocrático impuesto en la Cumbre de Copenhague a la comunidad internacional ¬-que había dado crédito a su promesa de cooperar en la lucha contra el cambio climático- fue otro de los hechos que desilusionaron a muchas personas en el mundo. Estados Unidos, el mayor emisor de gases de efecto invernadero, no estaba dispuesto a realizar los sacrificios necesarios a pesar de las palabras zalameras previas de su Presidente.

Sería interminable la lista de contradicciones entre las ideas que la nación cubana ha defendido con grandes sacrificios durante medio siglo y la política egoísta de ese colosal imperio.

A pesar de eso, no albergamos ninguna animadversión contra Obama, y mucho menos contra el pueblo de Estados Unidos. Consideramos que la Reforma de Salud ha constituido una importante batalla y un éxito de su gobierno. Parece sin embargo algo realmente insólito que 234 años después de la Declaración de Independencia, en Filadelfia en el año 1776, inspirada en las ideas de los enciclopedistas franceses, el gobierno de ese país haya aprobado la atención médica para la inmensa mayoría de sus ciudadanos, algo que Cuba alcanzó para toda su población hace medio siglo a pesar del cruel e inhumano bloqueo impuesto y todavía vigente por parte del país más poderoso que existió jamás. Antes, después de casi un siglo de independencia y tras sangrienta guerra, Abraham Lincoln pudo lograr la libertad legal de los esclavos.
No puedo, por otro lado, dejar de pensar en un mundo donde más de un tercio de la población carece de atención médica y de medicamentos esenciales para garantizar la salud, situación que se agravará en la medida en que el cambio climático, la escasez de agua y de alimentos sean cada vez mayores, en un mundo globalizado donde la población crece, los bosques desaparecen, la tierra agrícola disminuye, el aire se hace irrespirable, y la especie humana que lo habita -que emergió hace menos de 200 mil años, es decir 3 500 millones de años después que surgieron las primeras formas de vida en el planeta- corre el riesgo real de desaparecer como especie.

Admitiendo que la reforma sanitaria significa un éxito para el gobierno de Obama, el actual Presidente de Estados Unidos no puede ignorar que el cambio climático significa una amenaza para la salud y, peor todavía, para la propia existencia de todas las naciones del mundo, cuando el aumento de la temperatura -más allá de límites críticos que están a la vista- diluya las aguas congeladas de los glaciares, y las decenas de millones de kilómetros cúbicos almacenados en las enormes capas de hielo acumuladas en la Antártida, Groenlandia y Siberia se derritan en unas pocas decenas de años, dejando bajo las aguas todas las instalaciones portuarias del mundo y las tierras donde hoy vive, se alimenta y labora una gran parte de la población mundial.

Obama, los líderes de los países ricos y sus aliados, sus científicos y sus centros sofisticados de investigación conocen esto; es imposible que lo ignoren.

Comprendo la satisfacción con que se expresa y reconoce, en el discurso presidencial, el aporte de los miembros del Congreso y la administración que hicieron posible el milagro de la reforma sanitaria, lo cual fortalece la posición del gobierno frente a lobbistas y mercenarios de la política que limitan las facultades de la administración. Sería peor si los que protagonizaron las torturas, los asesinatos por contrato y el genocidio ocuparan nuevamente el gobierno de Estados Unidos. Como persona incuestionablemente inteligente y suficientemente bien informada, Obama conoce que no hay exageración en mis palabras. Espero que las tonterías que a veces expresa sobre Cuba no obnubilen su inteligencia.

Tras el éxito en esta batalla por el derecho a la salud de todos los norteamericanos, 12 millones de inmigrantes, en su inmensa mayoría latinoamericanos, haitianos y de otros países del Caribe reclaman la legalización de su presencia en Estados Unidos, donde realizan los trabajos más duros y de los cuales no puede prescindir la sociedad norteamericana, en la que son arrestados, separados de sus familiares y remitidos a sus países.

La inmensa mayoría emigraron a Norteamérica como consecuencia de las tiranías impuestas por Estados Unidos a los países del área y la brutal pobreza a que han sido sometidos como consecuencia del saqueo de sus recursos y el intercambio desigual. Sus remesas familiares constituyen un elevado porcentaje del PIB de sus economías. Esperan ahora un acto de elemental justicia. Si al pueblo cubano se le impuso una Ley de Ajuste, que promueve el robo de cerebros y el despojo de sus jóvenes instruidos, ¿por qué se emplean métodos tan brutales con los emigrantes ilegales de los países latinoamericanos y caribeños?

El devastador terremoto que azotó a Haití -el país más pobre de América Latina, que acaba de sufrir una catástrofe natural sin precedentes que implicó la muerte de más de 200 mil personas- y el terrible daño económico que otro fenómeno similar ocasionó a Chile, son pruebas elocuentes de los peligros que amenazan a la llamada civilización y la necesidad de drásticas medidas que otorguen a la especie humana la esperanza de sobrevivir.

La Guerra Fría no trajo ningún beneficio para la población mundial. El inmenso poder económico, tecnológico y científico de Estados Unidos no podría sobrevivir a la tragedia que se cierne sobre el planeta. El presidente Obama debe buscar en su computadora los datos pertinentes y conversar con sus científicos más eminentes; verá cuán lejos está su país de ser el modelo que preconiza para la humanidad.

Por su condición de afroamericano, allí sufrió las afrentas de la discriminación, según narra en su libro “Los sueños de mi padre”; allí conoció la pobreza en que viven decenas de millones de norteamericanos; allí se educó, pero allí también disfrutó como profesional exitoso los privilegios de la clase media rica, y terminó idealizando el sistema social donde la crisis económica, las vidas de norteamericanos inútilmente sacrificadas y su indiscutible talento político le dieron la victoria electoral.

A pesar de eso, para la derecha más recalcitrante Obama es un extremista al que amenazan con seguir dando la batalla en el Senado para neutralizar los efectos de la reforma sanitaria y sabotearla abiertamente en varios Estados de la Unión, declarando inconstitucional la Ley aprobada.

Los problemas de nuestra época son todavía mucho más graves.

El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otros organismos internacionales de créditos, bajo control estricto de Estados Unidos, permiten que los grandes bancos norteamericanos -creadores de los paraísos fiscales y responsables del caos financiero en el planeta- sean sacados a flote por los gobiernos de ese país en cada una de las frecuentes y crecientes crisis del sistema.

La Reserva Federal de Estados Unidos emite a su antojo las divisas convertibles que costean las guerras de conquista, las ganancias del Complejo Militar Industrial, las bases militares distribuidas por el mundo y las grandes inversiones con las que las transnacionales controlan la economía en muchos países del mundo. Nixon suspendió unilateralmente la conversión del dólar en oro, mientras en las bóvedas de los bancos de Nueva York se guardan siete mil toneladas de oro, algo más del 25% de las reservas mundiales de ese metal, cifra que al final de la Segunda Guerra Mundial superaba el 80%. Se argumenta que la deuda pública sobrepasa los 10 millones de millones de dólares, lo cual supera el 70% de su PIB, como una carga que se transfiere a las nuevas generaciones. Eso se afirma cuando en realidad es la economía mundial la que costea esa deuda con los enormes gastos en bienes y servicios que aporta para adquirir dólares norteamericanos, con los cuales las grandes transnacionales de ese país se han apoderado de una parte considerable de las riquezas del mundo, y sostienen la sociedad de consumo de esa nación.

Cualquiera comprende que tal sistema es insostenible, y por qué los sectores más ricos en Estados Unidos y sus aliados en el mundo defienden un sistema sólo sustentable con la ignorancia, las mentiras y los reflejos condicionados sembrados en la opinión mundial a través del monopolio de los medios de comunicación masiva, incluidas las redes principales de Internet.

Hoy el andamiaje se derrumba ante el avance acelerado del cambio climático y sus funestas consecuencias, que ponen a la humanidad ante un dilema excepcional.

Las guerras entre las potencias no parecen ser ya la solución posible a las grandes contradicciones, como lo fueron hasta la segunda mitad del siglo XX; pero, a su vez, han incidido de tal forma sobre los factores que hacen posible la supervivencia humana, que pueden poner fin prematuramente a la existencia de la actual especie inteligente que habita nuestro planeta.

Hace unos días expresé mi convicción de que, a la luz de los conocimientos científicos que hoy se dominan, el ser humano deberá resolver sus problemas en el planeta Tierra, ya que jamás podrá recorrer la distancia que separa el Sol de la estrella más próxima, ubicada a cuatro años luz, velocidad que equivale a 300 mil kilómetros por segundo -como conocen nuestros alumnos de secundaria básica-, si alrededor de ese sol existiera un planeta parecido a nuestra bella Tierra.

Estados Unidos invierte fabulosas sumas para comprobar si en el planeta Marte hay agua, y si existió o existe alguna forma elemental de vida. Nadie sabe para qué, como no sea por pura curiosidad científica. Millones de especies van desapareciendo a ritmo creciente en nuestro planeta y sus fabulosas cantidades de agua constantemente se están envenenando.

Las nuevas leyes de la ciencia -a partir de las fórmulas de Einstein sobre la energía y la materia, y la teoría de la gran explosión como origen de los millones de constelaciones e infinitas estrellas u otras hipótesis- han dado lugar a profundos cambios en conceptos fundamentales como el espacio y el tiempo, que ocupan la atención y los análisis de los teólogos. Uno de ellos, nuestro amigo brasileño Frei Betto, aborda el tema en su libro “La obra del artista: Una visión holística del Universo”, presentado en la última Feria Internacional del Libro de La Habana.

Los avances de la ciencia en los últimos cien años han impactado los enfoques tradicionales que prevalecieron a lo largo de miles de años en las ciencias sociales e incluso en la Filosofía y la Teología.

No es poco el interés que los más honestos pensadores prestan a los nuevos conocimientos, pero no sabemos absolutamente nada de lo que piensa el presidente Obama sobre la compatibilidad de las sociedades de consumo y la ciencia.

Mientras tanto, vale la pena dedicarse de vez en cuando a meditar sobre esos temas. Con seguridad no dejará por ello de soñar el ser humano y tomar las cosas con la debida serenidad y acerados nervios. Es el deber, al menos, de aquellos que escogieron el oficio de políticos y el noble e irrenunciable propósito de una sociedad humana solidaria y justa.

Fidel Castro Ruz
Marzo 24 de 2010
6 y 40 p.m.
Recibe madre de Fernando González
Resolución del Congreso dominicano


Magali Llort, madre de Fernando González, recibió hoy en Santo Domingo el original de la Resolución de la Cámara de Diputados de República Dominicana en demanda de la liberación de Los Cinco.

La legisladora, es además vicepresidenta del grupo parlamentario de amistad Cuba-República Dominicana en la Asamblea Nacional del Poder Popular, y se encuentra en el hermano país invitada al Foro por la libertad de los antiterroristas cubanos presos en EE.UU., celebrado el pasado día 22.

El texto recibido por Magali fue presentado, debatido y aprobado el año pasado, y difundido por la Cámara de Diputados del Congreso bicameral dominicano, indica un despacho de Prensa Latina.

Desde mi llegada el lunes a este país antillano he sido objeto de atenciones y distinciones que me obligan a proseguir con más fuerza la lucha por la liberación de nuestros cinco hijos.

Aludía, además de Fernando, a Antonio Guerrero, René González, Ramón Labañino y Gerardo Hernández, unidos por la causa antiterrorista que defienden.

Mañana asistirá a los actos conmemorativos de la firma del Manifiesto de Montecristi por el delegado José Martí y el Generalísimo Máximo Gómez, ambos próceres de la causa independentista cubana contra el colonialismo español
Tomado de Miami5
24 de marzo de 2010

jueves, 25 de febrero de 2010

Alcaldesa en Estados Unidos
dice que es hipócrita prisión de los Cinco

WASHINGTON, 24 de febrero.—"Los estadounidenses deben conocer hoy la grave injusticia que rodea el caso de los Cinco antiterroristas cubanos, lo cual es la clave para que se haga justicia y puedan ser liberados", manifestó la víspera a PL, Gayle Mclaughlin, alcaldesa de la ciudad de Richmond, California.

Gayle Mclaughlin.

Añadió que importantes causas políticas en su país "se han resuelto solo cuando hay un apoyo masivo de la opinión pública, como sucedió con la luchadora por los derechos civiles Angela Davis".

Por eso, sentencia, es muy importante el trabajo entre los sectores más amplios del público norteamericano, extremadamente valioso en momentos en que se demanda un incremento de la solidaridad con Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González.

Destacó que resulta en extremo hipócrita que los gobernantes de Estados Unidos mantengan presos a los Cinco cubanos, cuando permiten que verdaderos terroristas como Luis Posada Carriles paseen libremente por el país.

Ello prueba "que la guerra contra el terror no es en realidad para proteger al pueblo contra acciones que pudieran dañarlo, sino para mantener el control y el poder hegemónico de Estados Unidos", opina la alcaldesa de Richmond.

EN FRANCIA
PARÍS, 24 de febrero.— Artículos en defensa de la liberación de los Cinco antiterroristas cubanos, y que condenan la inclusión de Cuba en la lista de supuestos países patrocinadores del terrorismo conformada por EE.UU., fueron publicados hoy en diarios regionales de Francia con la firma de Jacqueline Roussie.

En la publicación, Roussie, activista del movimiento por la excarcelación de los Cinco, enfatiza el carácter contradictorio de este hecho, cuando ha sido Estados Unidos el promotor de estas acciones contra la Isla.

Destacó, que durante 50 años la administración nor-teamericana ha fomentado una política hostil y de bloqueo, dirigida a derrocar a la Revolución cubana.

La activista ha anunciado en nombre del movimiento, nuevas acciones por la liberación de los Cinco para las próximas semanas, durante las celebraciones del Festival Culturamérica de la Universidad de Pau y en las concentraciones mensuales de los amigos de Cuba en París, Arras y Lille.

Tomado de Miami5/25 de febrero de 2010

sábado, 30 de enero de 2010

Palabras en el Día de la Identidad Latinoamericana y Caribeña

Nuestra América en el siglo XXI

Armando Hart Dávalos

Ha llegado al fin la hora de América, la Nuestra, la de Bolívar, Juárez y Martí. La hora de la que nos habló el Apóstol, la de proclamar nuestra segunda y definitiva independencia y el 30 de enero, día de la publicación en México de su ensayo Nuestra América conmemoramos el día de la Identidad Latinoamericana. Fue Martí quien en ese visionario trabajo suyo nos llamó a interpretar y transformar nuestra realidad a partir de las condiciones concretas de los pueblos latinoamericanos. Ese llamado suyo mantiene plena vigencia en nuestros días. Allí advirtió hace más de un siglo de los peligros que amenazaban la independencia conquistada a comienzos del siglo XIX y a vencer el libro importado y las fórmulas copiadas de Europa señalando:
La incapacidad no está en el país naciente, que pide formas que se le acomoden y grandeza útil, sino en los que quieren regir pueblos originales, de composición singular y violenta, con leyes heredadas de cuatro siglos de práctica libre en los Estados Unidos, de diecinueve siglos de monarquía en Francia. Con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al potro del llanero. Con una frase de Sieyés no se desestanca la sangre cuajada de la raza india. (...) El gobierno ha de nacer del país. El espíritu del gobierno ha de ser el del país. La forma del gobierno ha de avenirse a la constitución propia del país. El gobierno no es más que el equilibrio de los elementos naturales del país. [1]
Debemos tomar plena conciencia de que Bolívar y Martí tienen mucho que hacer en América, y lo primero será estudiar, describir y promover, a partir de sus vidas la identidad de nuestro “pequeño género humano’’ y avanzar hacia un mundo más solidario donde la justicia impere con un verdadero sentido de universalidad. Reconózcase eso y se podrán hallar las vías de un futuro posible, luminoso y grandioso de la especie humana. Solo de esta manera podemos enfrentar la tragedia que tenemos ante nosotros: la humanidad está amenazada de muerte.
Por primera vez en la dilatada historia del hombre existe el peligro real de que nuestra especie no pueda sobrevivir a causa de una catástrofe ecológica de enormes proporciones o de guerras devastadoras que rompan el equilibrio, cada vez más precario, que hace posible la vida sobre planeta Tierra.
Para salvar a nuestra civilización de la catástrofe que la amenaza debemos exaltar no solo el valor de la inteligencia y la razón, sino también el de la conciencia, el amor y la fraternidad entre los hombres. En Martí podemos encontrar un referente esencial para ese propósito a partir de dos ideas claves suyas: ‘’Patria es Humanidad’’ y esta otra “Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas”.[2] He ahí las claves de lo que distingue a nuestra gran patria latinoamericana y caribeña y nos permite relacionarnos con el mundo.
La que Martí calificara como Nuestra América posee una tradición espiritual orientada a cambiar el mundo a favor de la justicia. Esta aspiración, la de la utopía latinoamericana y caribeña, se mantiene viva en la vida y obra de los más grandes próceres y pensadores de estos dos últimos siglos de historia.
Recordemos, en esta línea de pensamiento, a ese gran venezolano, Simón Rodríguez, maestro de Bolívar, cuando señaló: “¿Dónde iremos a buscar modelos? La América Española es original. Original han de ser sus Instituciones y su Gobierno. Y originales los medios de fundar unas y otros. O inventamos o erramos”.
Nuestra América debe presentar como respuesta a la fragmentación y decadencia bien evidentes del pensamiento occidental, la solidez de nuestra tradición cultural y su valor utópico encaminado al propósito de la integración y del equilibrio entre los hombres y las naciones. No nos perdamos en discusiones bizantinas que a nada conducen, estudiemos la historia concreta de nuestros pueblos y sus próceres y pensadores y encontraremos el camino de una identidad común.
Los grandes cambios sociales y políticos en la historia han ido precedidos siempre de transformaciones en el campo de las ideas. Y Martí continúa abriendo la marcha. Dijo: “No hay proa que taje una nube de ideas. Una idea enérgica, flameada a tiempo ante el mundo, para, como la bandera mítica del juicio final, a un escuadrón de acorazados”.[3]
Unamos esfuerzos para promover, en la intelectualidad latinoamericana y caribeña con los fundamentos de nuestras tradiciones, la reflexión acerca de nuestro presente y de nuestro futuro, sobre la base del respeto a nuestras identidades culturales nacionales y regionales.
A 120 años de la publicación en El Partido Liberal, en México, del ensayo Nuestra América y con la vigencia impresionante de sus planteamientos abrámosle paso al entendimiento, a la comprensión y, en definitiva, para que nuestro continente pueda desempeñar el papel que le corresponde en el mundo de hoy y de mañana.
Hace falta la luz de la cultura, de nuestra tradición, de nuestra historia latinoamericana y caribeña, para iluminarnos el camino. No hay para nuestros pueblos otra solución que la unidad.
Para ir a sus esencias y recorrer este camino orientémonos por José Martí cuando dijo: “Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos.”[4]
En cuanto a Cuba, estamos en pie para salvar la Revolución Socialista, y desde luego la Revolución de Martí y de Bolívar. Y en esa obra de salvamento y de servicio histórico, la unidad constituye el primer objetivo de los revolucionarios, precisamente porque el enemigo promueve la división.
Ha llegado la hora de superar esquemas y dogmatismos que nos llegaron de fuera con diferentes etiquetas y estudiar la vida y la obra de todos los pensadores y forjadores de grandes ideas a lo largo de la historia. Es la única forma política y científica para hallar un camino que nos libere de los sistemas opresivos y nos permita arribar a una genuina humanidad, como la que soñaron los grandes próceres y pensadores. Y esto solo lo podemos hacer con principios científicos y cultivando el amor y la solidaridad.
Mientras en Europa y Estados Unidos se divide y antagoniza el patrimonio de los sabios, en América Latina y el Caribe se promueve la integración en todos los órdenes teniendo como fundamento la justicia como sol del mundo moral y el derecho, cuya esencia se halla en la búsqueda de la dignidad plena del hombre sin distinción de clase alguna tal y como postuló José Martí: “(...) dígase hombre, y ya se dicen todos los derechos”[5],
Esa es Nuestra América, la de Bolívar y Martí, dos gigantes que junto a la inmensa legión de próceres y pensadores, constituyen referentes indispensables para la búsqueda de los caminos que nos conduzca a ese mundo mejor al que aspiran millones de hombres y mujeres en todo el planeta.
Notas
[1] José Martí, O.C. “Nuestra América”, El Partido Liberal, México, 30 de enero de 1891, t. 6, pp. 16-
[2] J. Martí, O. C. Nuestra América, t. 6 p. 18
[3] Obra citada, Nuestra América, t. 6, p. 15
[4] Obra citada, Nuestra América, t. 6, p. 15
[5] José Martí, Periódico Patria, Nueva York, 14 de abril de 1893, t. 2, p. 298